Y nos recomiendan una rutina fácil de ejercicio de fuerza. La palabra longevidad es la que más se repite últimamente en el ámbito de la salud y el bienestar. Son cada vez más los médicos, personal sanitario, entrenadores personales, neurocientíficos o expertos en wellness que están poniendo el foco en este concepto: vivir más años con salud, energía, vitalidad y ¡autonomía!

Los datos duros del caso

  • Y no es para menos, porque el techo de la esperanza de vida parece estar rompiéndose por momentos y muchos dicen que vivir más de cien años es ya una realidad al alcance de la mayoría.
  • La cuestión es, efectivamente, asegurarnos de vivir esos años libres de enfermedades, con la fuerza y energía suficientes como para disfrutarlos.
  • Y aquí, nuestros hábitos de vida juegan un papel clave, sobre todo el ejercicio y la alimentación.
  • Si no lo hemos hecho antes, la llegada a la década de los 50 pide una revisión de nuestros hábitos de vida, más aún en el caso de las mujeres en un momento tan retador como la perimenopausia.
  • Cada vez tenemos una esperanza de vida mayor, pero eso no siempre significa vivir más años con buena salud”, dice Cristina Subirana Ferrés, enfermera de práctica avanzada especializada en enfermedades respiratorias y cáncer de pulmón.
  • Cuando trabajas con personas que han perdido autonomía, entiendes que no solamente importa cuántos años vivimos, sino cómo llegamos a ellos ”, nos comparte @saludcontuenfermera.

Para entender la historia

Para mí, la verdadera longevidad no consiste en llegar a los 100 años, sino en poder disfrutar de los 80 con autonomía, fuerza y calidad de vida. Y creo que nos estamos complicando muchísimo”, dice Subirana. Según esta experta “ahora parece que para vivir más necesitamos suplementos, gafas especiales, dispositivos de luz roja , controlar constantemente nuestros biomarcadores (la obsesión por los datos de descanso, rendimiento...) o seguir los últimos protocolos de biohacking ”.

Como añade, “algunas tecnologías pueden tener aplicaciones interesantes, pero no podemos olvidar que la evidencia más sólida continúa estando en cosas mucho más sencillas ”. Para esta experta en longevidad hay cuatro pilares básicos: descanso, salud metabólica, ejercicio físico —especialmente de fuerza— y gestión del estrés. Dormir bien, comer de una manera que cubra nuestras necesidades, conservar masa muscular, movernos diariamente y tener una vida emocional saludable”, apunta.

La longevidad no debería convertirse en una nueva fuente de exigencia. Debería ayudarnos a vivir mejor”. La alimentación y el ejercicio son fundamentales, pero ¿qué importancia tienen la parte emocional e incluso espiritual?

Elementos adicionales

Si vamos a vivir más años, necesitaremos igualmente darles un sentido... Y cada vez le doy más importancia, tanto profesional como personalmente”, dice Subirana. Creo que hemos reducido durante demasiado tiempo la salud a lo que comemos, cuánto pesamos o cuánto ejercicio hacemos, pero somos bastante más complejos”, añade. En este artículo tienes una reflexión muy interesante acerca de la espiritualidad. Según esta experta, “podemos tener una alimentación impecable y entrenar todos los días, pero vivir completamente agotados, dormir mal, no tener tiempo para nuestros amigos o sentir que nuestra vida se ha convertido en una lista interminable de obligaciones”. ¿Eso es estar saludable?”, nos pregunta Cristina. Yo también he tenido que aprenderlo. Hago terapia y, con los años, he aprendido a identificar mucho antes cuando estoy emocionalmente sobrecargada. Antes esperaba a llegar.

«No necesitamos pasar horas en el gimnasio, una sesión de 30 minutos bien estructurada puede ser muy efectiva»