Y aunque no pensamos renunciar a la comodidad de una camisa blanca, unos vaqueros bien cortados o un abrigo negro que combina con absolutamente todo, hay ocasiones en las que apetece hacer justo lo contrario. Apostar por los volúmenes, mezclar texturas y colores impensables, introducir algún detalle inesperado y dejar que las prendas tengan algo más que contar. Katie Holmes parece estar de acuerdo con esta idea y su último estilismo es una buena prueba de ello.
Lo esencial, en breve
- Un bolso negro de flecos y un recogido desenfadado completaban un conjunto que nos invita a revisar algunas de esas reglas de moda que llevamos años siguiendo casi sin cuestionarlas.
- Si hay una regla de estilo que hemos aprendido a ignorar, es aquella que prohibía combinar azul y negro.
- Katie Holmes recuperaba esta pareja cromática con un vestido de tonalidad en azul petróleo y un bolso negro que, lejos de competir entre sí, conseguían complementarse.
- La diferencia entre el acabado ligeramente satinado del tejido y el movimiento del bolso aportaba profundidad al conjunto sin necesidad de introducir otros colores.
- Los flecos dialogaban con los drapeados de la parte inferior del vestido y convertían una combinación sin más en un conjunto potente.
- Para equilibrar el estilismo, la intérprete optaba por mantener su beauty conjunto en un segundo plano.
El contexto
Un recogido desenfadado, con algunos mechones sueltos alrededor del rostro, un maquillaje luminoso y unos pequeños pendientes dorados fueron suficientes para conseguir algo que no siempre resulta sencillo: reunir varias corrientes en un mismo estilismo sin que parezca que se ha esforzado demasiado. Esta temporada ha llegado el momento de dejar a un lado el minimalismo más estricto y darle un poco más de protagonismo a los detalles.
«la vieja confiable del little black dress»

