Ese trocito de tela de colores marrones, grises y rojizos, que aparece puntualmente cada invierno y que probablemente lleva en la familia más años que tú parece haber conquistado las corrientes de este otoño-invierno 2026-2027. Porque Gigi Hadid acaba de conseguir que miremos aquella manta con otros ojos. La modelo ha sido fotografiada con una falda midi de cuadros que parece confeccionada con ese mismo tejido que asociamos a las tardes de sofá, las meriendas en casa de nuestras abuelas y los inviernos de nuestra infancia.
Claves de la historia
- Y, aunque la comparación pueda parecer poco favorecedora, basta con observar cómo la combina para entender por qué queremos una igual.
- Una cazadora de cuero marrón, unas botas cowboy y un top sencillo han sido suficientes para transformar un estampado que siempre nos pareció anticuado en uno de los más apetecibles de la temporada.
- ¡Quién nos iba a decir que acabaríamos buscando inspiración en el sofá de nuestra abuela!
- La protagonista indiscutible del conjunto era una falda midi de cuadros en tonos marrones, grises y rojizos, con una silueta recta y una apertura frontal que dejaba entrever las piernas al caminar.
- Su estampado tenía ese aire ligeramente desfasado que, por dicha condición, resulta tan interesante.
- No hablamos de los cuadros pulidos de un uniforme escolar ni de los diseños clásicos de una americana de sastrería, sino de una mezcla cromática que rememora a las mantas de lana de toda la vida.
De dónde viene la noticia
Un tejido de apariencia cálida que encaja con la estética otoñal y que recupera ese ansia por encontrar belleza en prendas y referencias que antes considerábamos demasiado corrientes. Ya ha pasado con los leggins, las camisas de cuadros o los clogs y ahora es el momento de verlo con el estampado más cozy de nuestras casas. Frente a la nostalgia del estampado y a la longitud midi, esa apertura frontal aportaba movimiento y dejaba que las botas se convirtieran en parte fundamental del estilismo.
Gigi combinaba la prenda con un top corto de color marrón oscuro, de líneas sencillas y escote en pico, que equilibraba visualmente el volumen de la falda y dejaba una pequeña franja de abdomen al descubierto. Una elección que evitaba que el conjunto resultase demasiado recargado y que demostraba cómo una pieza de estética tradicional puede adquirir un aire completamente distinto cuando se combina con prendas más actuale. Pero si la falda era la responsable de despertar nuestros recuerdos familiares, el resto del conjunto tampoco se quedaba atrás en su particular viaje al pasado.
La modelo elegía una cazadora de cuero marrón, de corte ligeramente holgado y acabado brillante, que parecía rescatada de una tienda vintage o del armario de su padre. Además, la elección del marrón, en lugar del negro habitual, reforzaba el hilo cromático y conectaba con los tonos de la falda sin necesidad de reproducirlos exactamente. Un diseño cowboy de caña alta en piel marrón y decorado con detalles de inspiración Wester, que introducía una nueva referencia estética sin romper la armonía del conjunto.
El desarrollo de la historia
La mezcla de cuadros tradicionales, cuero y botas vaqueras podría parecer excesiva sobre el papel, pero en Gigi Hadid funciona gracias a una paleta cromática muy concreta. Todo se movía entre los marrones, los tonos tierra y los matices rojizos, creando un conjunto con diferentes texturas y referencias que, sorprendentemente, encajaba a la perfección entre sí. Falda midi abertura cuadros lana algodón, de Massimo Dutti Falda lana línea A cuadros caqui, de Bimba y Lola.

