Los sofás por elementos, las estanterías que crecen según las necesidades de almacenaje o las mesas auxiliares que se trasladan fácilmente son algunos ejemplos. Pero no se trata de llenar la casa de muebles transformables. La cuestión es saber qué piezas merece la pena elegir con esta filosofía y cuáles es preferible mantener en un formato único.

Lo esencial, en breve

  • El interiorista Manuel Espejo nos ayuda a descubrirlo y explica cómo conseguir interiores más versátiles sin renunciar a la estética ni a la comodidad.
  • El salón es quizá el espacio que más se beneficia de un mobiliario flexible.
  • Basta pensar en todo lo que ocurre allí a lo largo del día: vemos la televisión, leemos, recibimos visitas, despejamos el suelo para alguna actividad… Sin embargo, la colocación del sofá, las butacas y las mesas condiciona todas esas.
  • Una forma de ganar libertad consiste en no concebir la zona de estar como una composición cerrada.
  • Podemos separar los asientos para crear un rincón de conversación, acercarlos si vienen invitados o cambiar de orientación para dar protagonismo a otra parte de la habitación", explica Manuel.
  • Justo lo que hizo en este salón, un proyecto de reforma integral en el centro de Madrid.

El contexto

El interiorista a la par aconseja estudiar la relación entre el estar y el comedor. En lugar de delimitar ambas zonas con muebles voluminosos, podemos recurrir a piezas que permitan mantener cierta continuidad visual y faciliten el paso de una actividad a otra. No hace falta moverlo todo continuamente.

Lo interesante es contar con alternativas cuando la ocasión lo requiera". Si hay un mueble que merece la pena comprar por elementos es el sofá. Su tamaño y su posición condicionan buena parte del salón, por lo que poder modificar su composición resulta especialmente útil.

Un sofá formado por módulos independientes –como el que eligió el equipo de Se.Studio para este proyecto– nos da la posibilidad de variar su longitud, incorporar una chaise longue o cambiarla de lado, separar algunos asientos e incluso aprovechar una pieza como asiento adicional en otro rincón. En un espacio de planta alargada, por ejemplo, podemos optar por una composición lineal para liberar el paso; en una estancia más amplia, separar los elementos ayuda a crear distintos ambientes", explica el interiorista. Eso sí, no todos los modelos ofrecen las mismas posibilidades.

La nota completa

Manuel Espejo recomienda fijarse en la calidad de las uniones y en las proporciones: "Un mueble tiene que funcionar y resultar atractivo en la configuración que realmente vamos a utilizar". Las estanterías por elementos son otra de las piezas que pueden cambiar la manera de aprovechar una vivienda. Su función no tiene por qué limitarse a guardar libros y objetos: a la par pueden servir para delimitar ambientes, organizar una habitación o crear zonas diferenciadas sin recurrir a tabiques. Lo ves perfectamente en este salón, con una composición de la línea Bost de la firma española Treku. Manuel Espejo las incluye entre sus compras modulares favoritas porque permiten "ampliar la composición, separar sus partes o reorganizarlas. Podemos empezar con una estructura pequeña y añadir baldas o compartimentos cerrados a medida que necesitemos más almacenaje. Incluso es posible dividirla.

«La mejor elección es aquella que responde a nuestra forma de vivir hoy»