El New York Times lo ha incluido entre sus recomendaciones, y nombres como Christian Louboutin ya han puesto el foco en este rincón del Alentejo. Vermelho Melides - Relais & Châteaux Hay lugares que parecen guardar todavía un poco de distancia con el mundo bullicioso que nos rodea. Melides, en la costa portuguesa del Alentejo, es uno de ellos.

Puntos clave

  • Se trata de un pequeño pueblo de casas blancas, rodeado de arrozales y campos de alcornoques, a unos 130 kilómetros al sur de Lisboa.
  • A su alrededor se abre aso la naturaleza, con espacios naturales llenos de vida como humedales repletos de aves, colinas arboladas y kilómetros de costa atlántica todavía sin urbanizar.
  • Vamos, que es un tesoso escondido para quienes buscan autentricidad.
  • El New York Times lo sabe, y lo ha puesto el mapa con una guía de direcciones recomendadas por artistas, diseñadores y vecinos.
  • Melides ha atraído ya a nombres conocidos del diseño y la arquitectura, como a Christian Louboutin que inauguró allí en 2023 el hotel Vermelho.
  • Pero el pueblo conserva su esencia, con sus menos de 1.500 residentes y poca vida nocturna.

Los antecedentes

Aquí el plan consiste en desconectar y dejar espacio para pasear por la playa, disfrutar y envolverte en el paisaje y organizar alguna que otra sobremesa con cero prisas. La playa de Melides queda a pocos kilómetros del pueblo. El camino discurre entre pinares y arrozales hasta llegar a una franja de arena junto a la laguna, donde una barra separa el agua dulce del Atlántico.

Se puede pasear por la pasarela de madera, remar o simplemente quedarse mirando cómo cambia el reflejo del cielo con la marea. La web oficial de turismo de Portugal describe este acceso como una carretera de cuatro kilómetros entre pinos y campos de arroz. También merece la pena acercarse a Praia da Aberta Nova, de aspecto salvaje y con acantilados de arenisca, o a Praia da Galé, a la que se llega bajando una larga escalinata.

Si apetece explorar a caballo, Cavalos na Areia organiza paseos por la playa, los ríos y los bosques de la zona. En Melides, madrugar tiene reconocimiento: a veces, el mejor plan es encontrar la arena casi vacía. Entre las recomendaciones del New York Times para vivir Melides en el plano gastro está O Fadista, un restaurante familiar donde pedir el plato del día o probar los calamares a la parrilla.

Todo lo que se ha revelado

Este medio americano calcula que allí se puede comer por unos 17 euros de media por cabeza, una opción asequible en una zona donde los nuevos hoteles y clubes de playa pueden elevar bastante la cuenta. Otra opción sobre las que nos ponen en la pista es Melidense, en el centro del pueblo, sirve cocina tradicional alentejana con paltos como cordero asado, migas o pescado del día a la brasa... Para una comida frente al mar, Sal, en la playa de Carvalhal, apuesta por el pescado local a la brasa y sin demasiados adornos. Y si la jornada pide algo más especial, una buena opción es el club de playa Sublime Comporta, donde tienen platos como almejas con ajo, vino blanco y cilantro. Si el tiempo lo permite se come con mesas en la arena. La costa a la par tiene distintas alternativas para presupuestos de todos los tamaños, aunque "barata" no describe necesariamente toda la escapada: el propio.

«La idílica costa portuguesa que aún continúa siendo un secreto»