También Diana de Gales y Rocío Crusset, que viaja con frecuencia a él. En una entrevista con ¡HOLA!, contó que lo hace porque una de sus íntimas amigas es de Antigua y Barbuda. Las playas son increíbles, vas descalza y en bañador a todos lados”, explicaba.

Lo esencial, en breve

  • Con semejante carta de presentación, ¿quién no quiere descubrirlo?
  • La cifra se ha convertido en uno de los grandes reclamos turísticos del país: 365 playas, una para cada día del año.
  • No hace falta comprobarlas todas para entender por qué.
  • En Antigua, la isla principal, la costa alterna pequeñas calas escondidas, largas franjas de arena clara y bahías protegidas por arrecifes donde el agua adquiere esos tonos turquesa que parecen retocados.
  • En el noroeste se encuentran Dickenson Bay y Runaway Bay, dos buenas opciones para combinar baño, deportes acuáticos y algún chiringuito frente al mar.
  • Más al sur, Valley Church y Ffryes Beach tienen ese ambiente relajado que invita a alargar la sobremesa con los pies en la arena.

El contexto

Y si se busca un paisaje más espectacular, Half Moon Bay dibuja una enorme media luna de arena blanca en la costa oriental, abierta al Atlántico y con un carácter bastante más salvaje. La mejor manera de descubrir la costa es igualmente desde el agua. Las excursiones en catamarán permiten acercarse a arrecifes, pequeñas calas y rincones a los que no siempre se llega por carretera.

Y igualmente el esnórquel y la navegación a vela forman parte de la vida cotidiana de una isla que tiene una larga tradición marinera. Antigua conserva a la par una interesante herencia colonial que tiene uno de sus mejores ejemplos en Nelson's Dockyard, en English Harbour. Este antiguo astillero georgiano de la Marina británica, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, es hoy un conjunto de edificios inéditos, pequeños museos, restaurantes y una marina en la que conviven embarcaciones tradicionales y espectaculares yates.

Su historia a la par rememora el papel de la población africana esclavizada en la construcción y mantenimiento de estas instalaciones. Desde allí se puede subir hasta Shirley Heights, un mirador con unas vistas magníficas sobre English Harbour y Falmouth Harbour. Los domingos, la puesta de sol se convierte en una pequeña festividad colectiva, con barbacoa, música caribeña y bandas de steel drums.

La nota completa

También merece un paseo St. John's, la capital, con sus fachadas de colores, el mercado, las torres de su catedral y las calles comerciales de Redcliffe Quay. Para cambiar de paisaje, Fig Tree Drive atraviesa una zona de vegetación tropical, antiguas plantaciones y pequeños puestos de fruta donde detenerse a probar algún producto local. Antigua tiene una línea de alojamientos que encajan muy bien con su particular mezcla de lujo descalzo y tradición marinera. Uno de los nombres míticos es Curtain Bluff, abierto en 1962 en una península de la costa sur. Su ubicación entre dos playas, una de aguas tranquilas y otra abierta al oleaje, es parte de su encanto. Con 72 habitaciones y suites, conserva ese ambiente de refugio exclusivo al que muchos huéspedes regresan año tras año. Otra dirección especial es Jumby Bay Island, un resort de Rosewood situado en una isla privada a pocos minutos.