Aunque sea por una noche, Lila Downs lo hizo posible en su concierto del Auditorio Nacional. Porque verla y escucharla cantar en vivo es memorable, pero en vísperas de Día de Muertos es una experiencia e esas que se atesoran para el resto de la vida. La intérprete originaria de Tlaxiaco se presentó en el recinto de Ciudad de México la la noche del 1 de noviembre, el día anterior a la llegada de los difuntos a nuestro mundo, según la tradición prehispánica.

Puntos clave

  • En esta noche, los muertos viven”, dijo Lila en una de las muchas ocasiones en las que le rememoró al público que esa era una velada para recibir a quienes ya no están con nosotros.
  • Abrió su concierto con un impresionante cover de Fantasmas, original de Humbe.
  • El entusiasmo de Lila Downs por destacar sus raíces mixtecas es algo auténtico en el sentido más puro de la palabra.
  • Su trayectoria de más de 30 años se ha caracterizado por poner en primer plano de dónde viene, cómo se vive la cultura y la música en México, particularmente en Oaxaca.
  • Por eso, lo suyo con el Día de Muertos se siente una amalgama natural.
  • La fiesta que se vivió en el escenario con músicos pintados como Catrines, decoraciones de papel picado gigante, calaveras colgantes y cempasúchil fue igualmente un acto solemne rematado por un altar de siete niveles en donde había.

Los antecedentes

El Día de Muertos en México está lejos de ser un momento triste para quienes lo conmemoran. Si algo ha puesto los ojos del mundo en nuestro país durante esta festividad, es el maravilloso contraste entre recordar con añoranza a quienes ya no están y aún así, festejar su vida con baile, comida y canto. Eso fue precisamente el concierto de Lila Downs.

En su setlist hubo momentos en los que era difícil contener las lágrimas con canciones como La martiniana, con la que su voz llenó cada rincón del auditorio acompañada de tan solo un arpa. También se dio tiempo para bailar, de esos bailes que se gozan como si nadie estuviera viendo, con temas como La cumbia del mole, Zapata y Cariñito. Lila a la par incluyó otras como Cruz de olvido, Por un mal a amor (a dueto con Mariana Seoane ), Tu falso amor y En el último trago; son de esas canciones despechadas que se cantan con un tequila o, claro, un mezcal en la mano.

El concierto terminó en una fiesta para celebrar Día de Muertos. Desde 2015, Lila Downs ha hecho de su concierto de Día de Muertos en el Auditorio Nacional una tradición anual. Si hay alguien digna de hacerlo es ella.

Todo lo que se ha revelado

Esta vez, su escenario culminó convirtiéndose en un escaparate de Catrinas vestidas como Adelitas; Catrines con trajes llenos de diamantina; y sus invitadas de la noche, Mariana Seoane y Snow tha Product. Al centro, vestida de rosa, bailando y sonriendo, Lila Downs, cuya voz nuevamente fungió como esa llave para abrir una puerta entre mundo de los vivos y el Mictlán.