Su filosofía parte de una idea sencilla: encontrar el mejor producto posible y cocinarlo con el máximo respeto, utilizando el fuego para potenciar sus cualidades sin enmascarar su sabor. Autodidacta y profundamente ligado a su tierra, el cocinero ha desarrollado un sistema de parrillas y utensilios diseñados por él mismo que le permite controlar con extraordinaria precisión la intensidad del calor y los tiempos de cocción. También utiliza diferentes tipos de leña según el ingrediente, convirtiendo una técnica ancestral en una forma de cocinar absolutamente personal.

Puntos clave

  • Por sus brasas pasan pescados, mariscos, carnes, verduras e incluso algunos postres.
  • Entre las elaboraciones más representativas de Etxebarri destacan la gamba roja de Palamós, la chuleta de vaca madurada, la yema de huevo con trufa y su conocido helado de leche reducida.
  • Platos que, lejos de buscar una presentación espectacular, ponen todo el protagonismo en el sabor y la calidad de la materia prima.
  • Conseguir una mesa en Asador Etxebarri ya era complicado antes de este reconocimiento, y su nuevo número uno probablemente hará que aumente todavía más el interés por visitarlo.
  • El restaurante ofrece un menú degustación de 300 euros por persona, con IVA incluido y bebidas aparte.
  • También dispone de servicio a la carta.

Los antecedentes

Las reservas se gestionan a través de su página web, mediante un sistema de solicitudes que el establecimiento confirma en función de la disponibilidad. El pago se realiza por adelantado. Otro detalle importante es que Etxebarri únicamente ofrece servicio de mediodía y permanece cerrado los lunes y martes.

El triunfo de Etxebarri es a la par una buena noticia para la gastronomía española, que mantiene cuatro establecimientos entre los 50 mejores del mundo en esta edición. Además del restaurante de Arginzoniz, DiverXO, de Dabiz Muñoz, ocupa la novena posición; Enigma, el restaurante barcelonés de Albert Adrià, asciende hasta el puesto 29, y Elkano, en Getaria, se sitúa en el número 33. Por detrás de Etxebarri, el podio mundial lo completan Gaggan, en Bangkok (Tailandia), y Alchemist, en Copenhague (Dinamarca).

Con este reconocimiento, Bittor Arginzoniz entra en la historia de los 50 Best y demuestra que un pequeño asador de un pueblo vasco puede competir con los restaurantes más sofisticados del planeta. Su receta lleva décadas siendo la misma: un producto extraordinario, buenas brasas y un profundo respeto por el oficio. © ¡HOLA!