Tras pasar dos semanas en Europa, la creadora de contenido disfrutaba de unos días de descanso cuando comenzó a sufrir síntomas extraños. Según ha trascendido, contrajo una grave infección que ha puesto en peligro su vida. Las alarmas saltaron cuando comenzó a sentir un dolor intenso de cabeza que "le impedía levantarse de la cama.
Puntos clave
- Después, empezó a tener mareos, problemas para hablar, visión borrosa y una gran sensibilidad a la luz, según ha explicado ella misma al medio australiano News.
- En ese momento decidió acudir al hospital, donde le diagnosticaron meningitis bacteriana.
- Según los expertos, se trata de una inflamación grave y potencialmente mortal de las meninges, que son las membranas de tejido que recubren el cerebro y la médula espinal.
- A diferencia de la meningitis viral, que suele ser más leve, la forma bacteriana es una urgencia médica que requiere hospitalización y tratamiento inmediato.
- Por el momento, los médicos desconocen la causa exacta de la infección.
- Sin embargo, consideran varias posibilidades: exposición al agua contaminada, alimentos en mal estado o contacto con otra persona infectada.
Los antecedentes
Durante su estancia en el hospital, su estado de salud empeoró al contraer una neumonía que le provocó una acumulación de líquido en los pulmones. La situación se agravó con el paso de los días y la influencer fue trasladada de urgencia al Hospital Internacional de Bali, donde ha recibido tratamiento. Ante la incertidumbre y la angustia, su madre, Cass Smith, viajó inmediatamente a Indonesia para estar a su lado.
No hay nada más aterrador que saber que tu hija está luchando por su vida en un país extranjero", afirmó. La madre de Khiana cree que la rápida actuación de los sanitarios "salvaron la vida" a su hija. Khiana todavía tiene secuelas.
Ha explicado que tiene dificultades para recordar algunos momentos y mantener conversaciones. Tanto ella como su entorno aguardan que sea una situación temporal a causa de la reciente enfermedad. Por ahora, debido a la inflamación cerebral y a los riesgos asociados a la presión de un vuelo, no puede regresar a Australia.

