Hablamos con los expertos capilares para que nos desvelen todo lo que debemos saber para evitar errores al secar y alisar el pelo con estas herramientas. Y es que el frío y la humedad obligan a secar la cabellera por completo para que no se quede encrespada y asimismo se busca alisar el pelo ahorrando tiempo y evitando daños térmicos por el excesivo calor o por insistir en distintas zonas del pelo lo que puede favorecer su sequedad y su rotura. Es por esa razón, por lo que preguntamos a los expertos qué hacer para evitar la deshidratación, la rotura y la pérdida de brillo incorporando gestos fundamentales en nuestra rutina de cuidado capilar y de peinado.
Puntos clave
- Utilizar demasiado calor, repetir las pasadas o no adaptar la temperatura a cada tipo de pelo son algunos de los errores más habituales.
- Unai Calero, enfermero especialista en salud capilar, explica cómo evitarlos y por qué elegir las herramientas adecuadas puede marcar la diferencia.
- Conseguir un pelo liso, brillante y sin encrespamiento no depende únicamente de utilizar una buena plancha.
- La temperatura, la técnica y las características de cada cabellera influyen directamente en el resultado y, sobre todo, en la salud de la fibra capilar.
- Subir la temperatura al máximo tanto del secador como del cepillo moldeador o de la plancha para para conseguir un alisado más rápido es uno de los errores más habituales.
- Sin embargo, no todos los cabellos necesitan el mismo calor y una exposición excesiva puede favorecer la sequedad, la fragilidad y la rotura.
Los antecedentes
Uno de los principales factores que pueden dañar la fibra capilar es precisamente la exposición a temperaturas elevadas. El calor excesivo puede alterar la estructura de la queratina, deteriorar la cutícula y favorecer que el pelo pierda resistencia", explica Calero. El truco que mantiene tu pelo sano: Elegir la temperatura adecuada en función del tipo y estado del pelo, sin recurrir siempre a los ajustes más elevados.
El calor excesivo puede alterar la estructura de la queratina, deteriorar la cutícula y favorecer que el pelo pierda resistencia. Pasar la plancha demasiadas veces por el mismo mechón Buscar un acabado perfectamente pulido puede llevarnos a insistir una y otra vez sobre el mismo mechón. Pero cada pasada supone una nueva exposición al calor.
Debemos tener en cuenta que el daño producido por el calor puede ser acumulativo, especialmente cuando utilizamos la plancha con mucha frecuencia", advierte el experto capilar. Qué hacer para evitarlo: Trabaja con el pelo completamente seco, dividido en mechones y realiza pasadas suaves y continuas, evitando detener la herramienta sobre una misma zona. Un pelo fino o decolorado no responde al calor de la misma manera que uno grueso y natural.
Todo lo que se ha revelado
Por eso, utilizar siempre la misma temperatura, independientemente de las necesidades de cada cabellera, puede ser contraproducente. No podemos tratar igual un pelo fino, decolorado o previamente dañado que uno grueso y sin tratamientos químicos. Su resistencia frente al calor no es la misma", advierte Calero. Personalizar el alisado es fundamental: adapta la temperatura y la técnica para reducir la exposición térmica innecesaria y cuidar mejor la fibra capilar. Otro de los cosméticos que es fundamental para un pelo sano después de secarlo y alisarlo es el sérum del pelo. Así lo explica el peluquero Juan Leal, experto capilar de Pierino Cosmetics que recomienda "retirar primero el exceso de agua con una toalla de microfibra y seguidamente aplicar un protector térmico si se va a utilizar secador o plancha y reservar los aceites o sérums para el final del secado o el alisado". Si vamos.
«Uno de los errores más habituales al alisar el pelo es subir la temperatura al máximo o repetir las pasadas, lo que favorece la sequedad y la rotura»

