Lejos de ser caprichos estéticos, estas costumbres responden a estrictas normas de etiqueta o a ingeniosos recursos de sastrería diseñados para evitar desastres en directo. No estamos hablando solo de moda, sino de una auténtica estrategia de supervivencia estética", explica. Dubois, experta en protocolo y moda inédita.

Los datos duros del caso

  • Según la especialista, el armario de las royals está pensado al milímetro para resistir las inclemencias del tiempo y las largas jornadas de pie: "Cosen pesos en los vestidos para frenar el viento y llevan una talla más de zapato.
  • Una ráfaga inoportuna puede arruinar cualquier estilismo.
  • Para una royal, cuya imagen es analizada y fotografiada desde todos los ángulos, el problema es mayúsculo.
  • La solución es un detalle invisible: coser pequeños pesos en el bajo de las faldas y vestidos para que la tela tenga más caída y no se levante.
  • Stewart Parvin, uno de los modistos de cabecera de Isabel II, hizo público en su día que recurría a plomos de cortina o a pequeñas piezas de metal del tamaño de un guisante cuando trabajaba con tejidos ligeros.
  • En las aberturas de los abrigos colocaba uno a cada lado para mantener el equilibrio.

Para entender la historia

Es pura ingeniería de sastrería. Si te fijas en las fotos de Kate Middleton o Meghan Markle, a menudo se nota un espacio vacío en la parte posterior de sus zapatos de tacón, pero no es un error de su asesor de imagen. Las royals pasan horas de pie o caminando en alfombras rojas y recepciones.

Para evitar las dolorosas ampollas y la hinchazón de los pies, suelen comprar los zapatos de salón una (o media) talla más grandes. Para que el pie no se deslice hacia adelante, utilizan almohadillas de silicona estratégicamente colocadas. Durante décadas, el bolso de asa corta fue la gran seña de identidad de Isabel II.

La reina siempre lo llevaba en el brazo izquierdo para mantener libre la mano derecha para los saludos. Sin embargo, este accesorio escondía un lenguaje cifrado. Según el historiador real Hugo Vickers, la monarca lo utilizaba para comunicarse con sus asistentes de forma discreta: Existe el mito extendido de que las medias transparentes en tono natural son una norma inquebrantable en la corte británica.

Elementos adicionales

Lo cierto es que no hay un documento oficial que las exija, pero sí era una fuerte preferencia personal de Isabel II para mantener una apariencia pulida y conservadora. Kate Middleton las ha llevado en innumerables ocasiones formales, pero la nueva generación de royals (incluyendo a la propia Princesa de Gales en actos más relajados) ha roto esta costumbre vistiendo sin medias o apostando por modelos opacos oscuros en invierno. Estrenar zapatos rígidos de alta costura puede ser una tortura. Isabel II tenía una solución impecable para esto: contaba con una asistente personal (Angela Kelly) que calzaba exactamente su mismo número y se encargaba de domar los zapatos nuevos por los pasillos de palacio antes de que la reina los usara en un acto oficial. Así se aseguraban de que la piel estuviera blanda y no le hiciese daño. Los conjuntos rosa fucsia, amarillo lima o verde eléctrico de Isabel.

«Cosen pesos en los vestidos y llevan una talla más de zapato»