Olvídate del resto de abrigos porque la capa marca distancias esta temporada (y estas 15 son puro flechazo). Quizá por esa razón, su presencia siempre se me antoja solemne y excelsa, sobre todo en sus versiones más largas. Esa caída amplia y envolvente desde los hombros no solo resulta cómoda, porque deja que nuestros brazos se muevan con libertad, sino que asimismo le imprime un poderoso punto de teatralidad y sofisticación difícil de igualar.
Lo esencial, en breve
- Así que, en cuanto las vi proliferar en las pasarelas de la mano de Chloé, Givenchy o Hermès, no me quedó ninguna duda de que la capa será la prenda de abrigo clave del otoño-invierno 2026/2027.
- A continuación, te cuento todos los detalles.
- Los desfiles de Chloé son suficientes para sentar cátedra.
- Basta con ver lo que sucedió hace un par de años, cuando Chemena Kamali debutó como directora creativa de la maison francesa y todas rendimos culto al boho-chic como si fuésemos Sienna Miller.
- Pues bien, de cara a esta nueva temporada, en un claro homenaje al folclore y a las prendas tradicionales de las comunidades rurales, con un guiño a la campiña inglesa, vimos aparecer capas largas de lana con estampado de cuadros, modelos.
- Kamali no solo nos dejó una prenda grabada en la retina, a la par un código de estilo: las capas se llevan en modo años 70, junto con vaqueros de tiro alto y cinturones statement de inspiración ecuestre.
El contexto
Nada queda al azar, ni las camisas metidas bajo la cinturilla del pantalón, ni la inclusión de prendas estampadas, ni los pañuelos de seda cayendo en paralelo a la abertura de la capa para equilibrar el volumen del conjunto. Y si quieres ver otro truco de estilo para combinar una capa de forma magistral, acércate a la propuesta de Sa Su Phi. Bajo sus capas de punto acanalado, confeccionadas en cashmere, encontramos total looks con pantalones fluidos y prendas superiores a juego.
Una forma de alargar visualmente la silueta y, al mismo tiempo, ceder el protagonismo a la capa. Otro de mis giros favoritos fue obra de Ralph Lauren, Anteprima y Dolce & Gabbana. La capa abandona su caída recta tradicional y, en cambio, se viste de forma cruzada y drapeada, abrazando el cuello.
Genera el efecto de un inmenso chal que envuelve la silueta y desciende desde los hombros. El toque más refinado, sin duda, lo puso Ralph Lauren al utilizar un llamativo broche para asegurar su capa con estampado príncipe de Gales. Y si hablamos de cambios en la concepción de la capa, no podemos dejar atrás las propuestas de Hermès, Balenciaga y Givenchy.
La nota completa
Hermès apuesta por una silueta corta con el bajo en pico y un estampado que rememora al de sus emblemáticos carrés. Balenciaga, en cambio, hipnotizó a su público con un abrigo capa de lana naranja, hombros caídos, cuello camisero y bajo redondeado. Un color muy similar al que escogió Givenchy para su larguísima capa de piel con un elegante nudo al cuello. Si algo tienen en común todas ellas, es que los brazos quedan más expuestos y aparecen en escena los guantes como accesorio ineludible. De paño, sarga, brocada ¡e incluso de piel! Asimétricas, amplias y envolventes, cortas a modo de capelinas o extralargas… Las capas han tomado las calles en todas sus formas y las prescriptoras de moda saben cómo sacarles el máximo partido. Entre las reglas de oro está el juego de proporciones: si escoges una maxi capa holgada, mejor combinarla con prendas que tengan una caída recta, ya sean vaqueros.

