Y más aún la coleta más allá de los 50 porque puede rejuvenecer la cara más de lo que pensamos. Solo es cuestión de elegir aquella que se adapta a nuestra forma del rostro y llevarla sobre un pelo sano y cuidado. Dos peluqueros nos desvelan las claves para llevar este recogido que no falla.

Lo que se sabe hasta ahora

  • Si hay un detalle que separa una coleta favorecedora y rejuvenecedora del rostro de una que no lo es tanto, está en dónde se coloca.
  • El peluquero José García, fundador de José García Peluqueros de Pamplona tiene una referencia muy clara: "Una línea imaginaria que sale del ángulo de la mandíbula, pasa por el pómulo y sube hasta la coronilla.
  • Si colocas la base de la coleta sobre esa línea, a media altura o algo más arriba, elevas visualmente los rasgos y despejas el cuello.
  • Los extremos, en cambio, juegan en contra.
  • Una coleta muy baja, pegada a la nuca, tiende a llevar la mirada hacia abajo y endurece la expresión, sobre todo si va lisa y tirante.
  • Y la coleta altísima de pasarela exige mucha tensión y un pelo muy denso para no verse escasa", explica García.

En detalle

El punto medio-alto es el que mejor funciona en el día a día", detalla el peluquero. Una coleta muy pegada a la nuca tiende a llevar la mirada hacia abajo y endurece la expresión y la coleta alta exige tensión y un pelo muy denso para no verse escasa, el punto medio alto es el que mejor funciona. El efecto despreocupado de la coleta tiene truco y empieza antes de que nos pongamos la goma o el coletero.

Seca levantando la raíz, con la cabeza hacia abajo o con cepillo, para ganar cuerpo. Después marca ondas suaves en los largos con un cepillo redondo o una tenacilla y siempre con protector térmico", aconseja María José Llata. A partir de ahí, el método es sencillo.

Podemos separar la parte superior de la cabellera, de sien a sien hasta la coronilla, y se recoge el resto a la altura elegida. En la parte de arriba, un cardado muy ligero en la raíz aporta ese volumen tan favorecedor; luego se peina la superficie con suavidad y se une a la coleta", aclara la experta. Y para rematar el peinado, conviene envolver la goma con un mechón fino y fijarlo con una horquilla, aflojar un poco con los dedos la zona superior y soltar algunos mechones delante de las orejas.

La historia en profundidad

Los mechones sueltos en la coleta no son un descuido, sino una de las claves del peinado, de la misma manera que un buen flequillo. Una coleta con todo el pelo estirado hacia atrás deja el rostro completamente expuesto y crea líneas muy marcadas. En cambio, unos mechones finos alrededor de la cara y un flequillo ligero suavizan el contorno y llevan la atención a la mirada", señala Llata. Eso sí, es clave que ambos parezcan naturales: en cuanto a los mechones, mejor pocos y finos que muchos y gruesos, y con un ligero movimiento, nunca lacios. Para quien no lleva flequillo, la experta propone una alternativa: sacar dos mechones de las sienes y ondularlos ligeramente. Y si te lo estás planteando, el flequillo cortina largo es el más versátil: se integra con la cabellera cuando la llevas suelta y enmarca la cara cuando la recoges". Cómo cuidar el pelo para lucir siempre melenaza: 15.

«Una línea imaginaria que sale del ángulo de la mandíbula, pasa por el pómulo y sube hasta la coronilla. Si colocas la base de la coleta sobre esa línea, a media altura o algo más arriba, elevas visualmente los rasgos y despejas el cuello»