El mayor sacrificio es esta montaña de trabajo que te cae encima de golpe; por suerte, cuento con un equipo extraordinario. Siempre he trabajado muchísimo, pero antes estaba él. Había un pilar fundamental que me daba su visto bueno.
Lo esencial, en breve
- Ahora ya no está y me toca buscar esa seguridad en mí misma”.
- Es una confesión directa, casi extraña, que más que debilidad transmite la fuerza de quien no siente la necesidad de esconderse.
- Siempre resulta difícil crear una historia partiendo desde cero.
- Pero creo que esta vez lo hemos hecho bien”.
- Backstage del desfile de Giorgio Armani Privé de otoño-invierno 2026/27 en París.
- Desde que su tío ya no está, por primera vez su trabajo prescinde de las opiniones del maestro, por lo que le pregunto si ha descubierto algún rasgo nuevo de sí misma.
El contexto
Que me toca trabajar muchísimo. Intento sacar tiempo para hacer otras cosas, pero he comprobado que, aun así, soy capaz de aguantar este ritmo. No habla jamás en términos de sustituir a nadie, ni plantea su labor como una misión trascendental.
Me dije a mí misma que intentaría seguir unos años más. Luego, a lo mejor, me canso antes; no lo sé”. No pretendo imitarlo, pero sí parecerme a él”.
Silvana Armani, manos a la obra en el atelier. La mayor similitud, entiende ella, reside precisamente en la manera de trabajar. De hecho, los dos buscamos la perfección”.
La nota completa
Ese era quizá el rasgo más característico de Giorgio Armani, para lo bueno y para lo malo. Silvana sonríe cuando le pregunto si tenía algún defecto. Yo le decía: ‘¡Relájate un poco!’. Tampoco consigo mismo; no se perdonaba ni un solo error”. Recuerda los ensayos de las líneas: parecía que todo estaba cerrado hasta que, al día siguiente, había que empezar desde cero. No por inseguridad, sino porque Giorgio necesitaba estar completamente convencido de todo lo que hacía. De ahí aflora un recuerdo que para ella se ha convertido en una metáfora vital. Después de tres días de pruebas extenuantes, Giorgio le dijo: “Mira, Silvana, esto es el gimnasio”. Primero se entrena; luego se sale a jugar.
«Me toca trabajar muchísimo, pero he comprobado que, aun así, soy capaz de aguantar este ritmo»

