Cuando pensábamos que ya no podía liar más la madeja, se ha presentado por las calles de Nueva York con el que quizá sea uno de los estilismos más imposibles que le hemos visto hasta la fecha. La cuestión no radica tanto en las prendas (un sencillo vestido negro de tirantes ajustado), sino en los complementos. Lo primero que llama la atención es su bolso.
Puntos clave
- Bueno, bolso, o maletón, como queramos llamarlo, porque sus proporciones colosales hace que la frontera entre un término y otro se difumine completamente.
- Rosalía optó por un bolso XXXL (fácilmente podría caber ella misma drentro) de la firma Dana Toder, una diseñadora de moda independiente que explora la relación entre ropa, identidad y emoción, a través de la producción de pequeñas series.
- El diseño en cuestión es fruto de una colaboración entre Toder y Liz Conze, para su película Kräke.
- La intérprete optó por sumarle unas bailarinas de ballet, pero en versión plataforma con un taconazo de metacrilato, de la línea primavera-verano 2009 de Junko Shimada.
- Un calzado de archivo para sublimar un conjunto que no destaca especialmente por su comodidad.

