Sin embargo, en medio de este entusiasmo generalizado, una prestigiosa e inesperada voz al otro lado del charco ha irrumpido con una opinión diferente y una crítica demoledora. Mientras el mundo aplaude esta hazaña cinematográfica, la prestigiosa revista estadounidense The New Yorker ha alzado una voz radicalmente opuesta. A pesar del cariño del público, su crítico de cabecera, el vencedor del Pulitzer Justin Chang, ha firmado una severa reseña que contrasta con la euforia general.

Los hechos principales

  • Para el experto, la cinta peca de "insustancialidad" y, alejándose de los elogios, la sentencia de forma tajante: " No es un monumento, es un fracaso.
  • Chang desmenuza la trama describiéndola como una " tediosa ficción para fans " y una "epopeya desmesuradamente recargada.
  • En su escrito, lamenta que "los dramas de la represión y la liberación homosexual se entrelazan de manera más simplista que esclarecedora.
  • El periodista percibe la obra como "un frenesí hipercontrolado de corte transversal", apuntando que "las complejidades humanas no se exploran, se solucionan, como una prueba matemática.
  • Con un tono reflexivo, se pregunta: "Pero, ¿qué se está probando aquí, exactamente?
  • Además, define el perfil de sus creadores asegurando que "son, en el fondo, románticos de la vieja escuela, sensibles a la emocionante tentación de lo prohibido y, por consiguiente, escépticos ante la era moderna y sus beneficios.

Marco de la historia

Todo resulta, bajo su particular mirada, en "un trauma repetitivo alejado de la psicología, gestos descoordinados desprovistos de significado". Incluso critica su aproximación al mítico poeta andaluz, indicando que el filme "se engancha al manto de otro gigante literario queer, Federico García Lorca", pero " no le rinden homenaje, intentan superarlo ". El maravilloso elenco de la película tampoco escapa a su detallado análisis.

Aunque aplaude a Miguel Bernardeau por resultar "intensamente carismático en su interpretación de Rafael, un hombre físicamente frágil, pero espiritualmente fortalecido", es mucho más duro con Guitarricadelafuente, de quien afirma que "se conforma con mirar directamente perplejo". Sobre el impecable trabajo de Carlos González, opina que el intérprete "no puede trascender la función pasiva y de resolución de rompecabezas". © ¡HOLA!

«y, alejándose de los elogios, la sentencia de forma tajante:»