Aquí, el banco cuenta con un asiento de cannage. Su ubicación al pie de la cama es la más habitual. Allí es perfecto para sentarse, calzarse o dejar ropa o una manta.

Puntos clave

  • Ten en cuenta que conviene dejar unos 70-80 cm libres de paso entre el banco y la pared o el mueble de enfrente.
  • Esta es una propuesta de The Room Studio.
  • No siempre hace falta añadir un mueble independiente.
  • En este dormitorio, la estructura de madera de la cama se prolonga ligeramente a los pies para crear una superficie de apoyo integrada.
  • Una solución, en este caso en un proyecto de la interiorista Montse Morales, que permite sentarse para calzarse o dejar alguna prenda sin introducir otra pieza.
  • Además, mantiene una estética limpia y una continuidad visual especialmente atractiva en dormitorios contemporáneos.

Los antecedentes

Los bancos con almacenaje son perfectos para quienes buscan un dormitorio bonito, pero igualmente ordenado. El modelo Valtorp de IKEA combina una tapicería de pana verde con una estructura metálica ligera y un asiento abatible que permite guardar mantas, cojines o ropa de cama. Aunque lo habitual es colocarlo a los pies de la cama, no es la única opción.

Un banco a la par puede encontrar su lugar junto a una pared, bajo una ventana o en un rincón del dormitorio. Con este diseño, se crea pequeña zona de descanso o lectura sin interferir en la circulación alrededor de la cama. Es una propuesta de LEROY MERLIN.

La continuidad de materiales ayuda a crear ambientes serenos. En este dormitorio con mobiliario de El Corte Inglés, el banco de madera y fibras trenzadas combina con el cabecero y refuerza una estética natural, sencilla y acogedora. Para que las proporciones resulten equilibradas, una buena referencia es elegir un banco cuya longitud equivalga en torno a a dos tercios o tres cuartas partes del ancho de la cama.

Todo lo que se ha revelado

En este dormitorio proyectado por Luzio Studio, el banco tapizado con capitoné luce un diseño clásico, acorde a la estética del dormitorio. Su estructura de madera torneada y el acabado acolchado definen su estilo. Además, incorpora una balda inferior perfecta para dejar las zapatillas de casa o colocar unas cestas con accesorios. El estilismo lo firma Cristina Rodríguez Goitia. En esta sui te diseñada por la interiorista Pia Capdevila, un pequeño sofá tapizado, con respaldo y cojines, pero sin reposabrazos, convierte esa zona en un rincón donde apetece quedarse. Es una alternativa especialmente interesante para dormitorios amplios, ya que aporta una segunda zona de descanso, más informal, sin tener que recurrir a un sillón independiente. El estilismo es de Mar Gausachs. Las formas redondeadas suavizan la decoración. En esta propuesta de Arquesta y Mas by Arquesta, el banco tapizado.