Y cuando el rostro pierde parte de su volumen con los años, pequeños gestos de maquillaje cobran especial importancia. Dos tonos, una textura favorecedora y unos centímetros de diferencia pueden cambiar el resultado sin esfuerzo. El colorete le da vida al rostro en segundos, aportando salud, naturalidad, juventud y luz ", explica Marta Arce, maquilladora y codirectora creativa de U/1ST.
Puntos clave
- La buena noticia es que no hace falta un neceser complicado.
- Combinar una zona de color suave con otra más luminosa puede crear profundidad y una apariencia de volumen, creando el efecto óptico de recuperar el colágeno perdido.
- La colocación cambia el efecto final.
- Melissa Cunningham, experta en belleza, comparte un truco sencillo para identificar dónde debe concentrarse el rubor cuando queremos que los pómulos parezcan más llenos: "Coloca dos dedos a cada lado de la nariz para localizar el punto.
- La experta aconseja trabajar después el color hacia fuera y hacia arriba para conseguir un aspecto más elevado y con volumen.
- Una vez localizada esa zona, deposita una pequeña cantidad de colorete y distribúyela con toques ligeros hacia la parte externa del rostro.
Los antecedentes
La idea es mantener una mayor intensidad en la mejilla y suavizar los bordes al acercarnos a la sien, sin arrastrar todo el producto hacia arriba. Frente a la aplicación muy diagonal, que busca principalmente elevar, esta técnica conserva color en la zona que queremos destacar. Combinar un colorete marrón cálido con otro rosa o melocotón, de textura cremosa, permite crear un efecto óptico de mayor volumen y conseguir unas mejillas más redondeadas y luminosas.
Anthony Harvey/Shutterstock GTRES Los coloretes en crema pueden resultar más favorecedores cuando la piel pierde firmeza Tan importante como acertar con el lugar es elegir una fórmula que se integre bien en la piel. Si tienes la piel seca o madura, opta por fórmulas ricas y cremosas, que se integran mejor en pieles menos tersas", aconseja Cristina G. Nuevo, maquilladora y portavoz de Planet Skin.
Los coloretes líquidos y en crema permiten aplicar capas finas y dejar un acabado fresco, sin que el producto resulte excesivamente visible sobre pequeñas líneas. Podemos recurrir a la técnica de Ngozi Edeme para Kosas: empezar con una base suave de colorete en crema y reforzar después determinados puntos con una segunda capa. La maquilladora trabaja a toquecitos y difumina hacia el exterior, consiguiendo un rubor integrado en la piel.
Todo lo que se ha revelado
Si buscamos un efecto de mayor redondez, conviene conservar el color más vivo en el centro superior de la mejilla y reservar el acabado luminoso para la parte que queramos resaltar. Así eran antes y así son ahora las reconocidas después de los retoques estéticos Así eran antes y así son ahora las reconocidas después de los retoques estéticos El truco de utilizar dos tonos de colorete para crear un efecto de mayor volumen Paula Cramer, experta en belleza a partir de los 50, propone utilizar dos coloretes en lugar de uno para simular un pómulo más lleno. Primero, aplica el tono marrón cálido algo más abajo, como si fuera un contorno, y llévalo hacia arriba. Después, aplica el toque de color jugoso justo en la manzana de la mejilla, donde quieras que se vea más volumen". El primero aporta una sombra suave y el segundo atrae visualmente la atención hacia la zona que queremos realzar. No se.
«A partir de los 50, antes del colorete, coloca dos dedos a cada lado de la nariz para localizar el punto más alto del pómulo»

