Ayudan a evitar que partículas externas lleguen a la superficie ocular y actúan como un mecanismo de alerta frente a posibles agentes irritantes", mantiene Aura Serras, experta en cuidado de la piel y directora de RevitaLash Cosmetics en España. En este punto, Mayte Poveda, directora de formación de la firma Talika, rememora que las pestañas tienen un ciclo de vida (un poco diferente al del pelo) con fases de crecimiento, transición y caída. Por eso, entre las 90 y 160 distribuidas en el párpado superior, y las 75-80 del inferior (según la Universidad de Navarra), es normal perder algunas cada día, que son las que se están renovando de manera natural.
Los datos duros del caso
- Sin embargo, es cierto que igualmente están sometidas a un sinfín de agresiones cotidianas que pueden precipitar una caída prematura.
- Un desmaquillado brusco, ejercer fricción en la mirada, no elegir las referencias más adecuadas para ella, determinadas técnicas de maquillaje o, muy importante, el uso incorrecto del rizador de pestañas, son algunos de los peligros.
- Sobre este último, Tamara Preeze, responsable de formación de Uklash, admite que "aunque puede parecer uno de los accesorios más intimidantes del neceser, utilizado correctamente no debería dañarlas.
- Unas lashes largas y curvadas son uno de los ideales icónicos de belleza.
- Sin embargo, Mayte Poveda, reconoce que lo más interesante es que ahora lo que se busca es realzar las propias pestañas y sacarles el máximo partido, en lugar de depender únicamente del maquillaje.
- Así lo demostró Zendaya durante la promoción de la película "La Odisea", convirtiéndose en el mejor ejemplo de la corriente llamada " ghost lashes.
Para entender la historia
Con este punto de partida, es recomendable añadir en tu lista de buenos hábitos para las pestañas, un limpiador específico, una máscara adaptada a sus necesidades y, sobre todo, un rizador adecuado. Además, aplicar un sérum que las fortalezca, acondicione y estimule su crecimiento, permitirá que las pestañas se muestren bonitas al natural y que pueda aplicarse con mayor confianza la herramienta de moldeado, sin olvidar unas pautas básicas. Con el objetivo de crear una curva progresiva y natural, sin forzar el pelo, Mayte Poveda recomienda que, antes de elegir tu rizador, te fijes en tres aspectos: que tenga una almohadilla flexible y redondeada, sin grietas ni deformaciones (debes.
La experta de RevitaLash Cosmetics admite que una buena herramienta no te garantiza unos resultados fantásticos, hay que saber utilizarla. Su primera recomendación es que "hay que usar el rizador sobre las pestañas limpias y secas porque la prebase y la máscara pueden provocar que las pestañas se adhieran a la herramienta y aumentar el riesgo de tirones y roturas ". Además, trabajar sobre una base impoluta permite controlar mejor la presión y conseguir una curvatura más uniforme.
En cuanto a la técnica, la clave de la experta es colocar el rizador lo más cerca posible de la raíz, asegurando que no toca ni pellizca el párpado, y presionar suavemente durante unos segundos, antes de soltar. El consejo para lograr una curvatura progresiva y más natural, es repetir el gesto en la media longitud de la pestaña e, incluso, un poco más cerca de las puntas (si son suficientemente largas). Siempre sin ejercer demasiada fuerza, ni durante mucho tiempo, puesto que "es preferible realizar dos o tres presiones suaves que una excesivamente intensa.
Elementos adicionales
Una vez conseguida la curvatura, puedes aplicar la prebase (ayuda a acondicionar y a preparar) y terminar con la máscara que aportará definición, longitud o volumen, según el resultado que busques", concluye Aura Serras. Desde Talika reconocen que el efecto negativo más habitual es que "puede provocar rotura, debilitamiento y caída prematura de las pestañas , especialmente cuando se ejerce demasiada presión, se tira de ellas o se utiliza el rizador después de la máscara". La segunda consecuencia es que se pueden generar lesiones en el párpado al pellizcarlo e, incluso, en el ojo si se maneja de forma brusca. Por último, Mayte Poveda insiste en la importancia de mantener la herramienta limpia y en perfectas condiciones con el fin de minimizar el riesgo de irritación o de contaminación de la zona ocular. Descubre algunos aliados que ayudan a moldear la mirada de forma óptima.
«Con el rizador es mejor hacer dos o tres presiones suaves que una demasiado intensa»

