Sin embargo, como señala la peluquera y experta capilar María Roberts, hay hábitos de secado, de lavado y de cuidado que ayudan a mantener un pelo más suave, brillante y sin frizz sin que tengamos que renunciar al movimiento de nuestra cabellera. Aparecen esos pequeños cabellos electrizados y rebeldes, la cabellera pierde definición y el encrespamiento se convierte en un problema difícil de controlar. Sin embargo, una rutina de cuidado y unos hábitos y productos adecuados pueden ayudar a controlar el frizz sin renunciar al movimiento natural de la cabellera.
Claves de la historia
- Y es que el frizz se intensifica durante el otoño y el invierno, cuando el pelo se enfrenta a cambios constantes de temperatura de frío a calor y a la inversa como a la par de humedad.
- Evitar el encrespamiento en otoño pasa por cuidar la fibra capilar durante el lavado y el secado y elegir un acabado que ayude a controlar los cabellos rebeldes.
- El pelo se encrespa más en otoño en parte por cómo reacciona la fibra capilar al entorno.
- Cuando el pelo entra en contacto con un ambiente húmedo, puede absorber agua del entorno.
- Esta absorción modifica temporalmente las interacciones entre las cadenas de queratina y favorece los cambios en la forma del pelo", explica María Roberts, experta capilar, fundadora de Studio25 y Madart y colaboradora de Gossyp.
- Y es que este fenómeno no solo es más visible en cabellos porosos, teñidos o sensibilizados por el uso frecuente de herramientas térmicas, igualmente se puede acrecentar.
De dónde viene la noticia
Porque cuando la superficie de la fibra presenta una mayor irregularidad, el pelo puede volverse más vulnerable a los cambios ambientales y mostrar una textura menos uniforme. A ello habría que sumarle el contraste entre el frío exterior y los interiores con calefacción, donde el aire suele ser más seco. Estas condiciones pueden afectar a la sensación de suavidad y flexibilidad de la cabellera.
Sin embargo, el encrespamiento no se debe únicamente a la falta de hidratación: la estructura natural del pelo, su porosidad, el estado de la cutícula y los hábitos de cuidado a la par influyen en su aparición. Si utilizamos secador, es recomendable evitar temperaturas demasiado elevadas, aplicar un protector térmico adecuado y dirigir el aire desde la raíz hacia las puntas. Para controlar el encrespamiento no basta con recurrir a un producto cuando el pelo ya se ha encrespado.
La clave está en mantener una rutina constante que ayude a acondicionar la fibra capilar y reduzca la fricción. El primer paso es elegir un champú adecuado al tipo de pelo y evitar las limpiezas excesivamente agresivas. Después, el acondicionador ayuda a mejorar la manejabilidad, facilita el desenredado y reduce la fricción entre las fibras.
El desarrollo de la historia
En las melenas secas o sensibilizadas, incorporar una mascarilla de forma periódica puede aportar un cuidado adicional", aconseja María Roberts. También conviene revisar cómo secamos el pelo. Frotarlo enérgicamente con la toalla puede aumentar la fricción, por lo que es preferible retirar el exceso de agua mediante presiones suaves", detalla la experta capilar. Algo en lo que a la par está de acuerdo el peluquero Juan Leal, experto capilar de Pierino Cosmetics, que a la par apunta que "debería estar prohibido frotar el cabello y deberíamos apostar por una toalla de microfibra o una camiseta de algodón en lugar de una toalla de rizo tradicional que puede aumentar el encrespamiento". Y es que la clave es "evitar siempre que el cuero cabelludo permanezca húmedo". Si utilizamos secador, es recomendable evitar temperaturas demasiado elevadas, aplicar un protector térmico adecuado y dirigir.
«Frotar el pelo enérgicamente con la toalla puede aumentar el encrespamiento por lo que es mejor retirar el exceso de agua mediante presiones suaves»

