La diadema es uno de los accesorios para el pelo que más nos ha acompañado durante nuestra vida. Primero acompañando al uniforme del colegio y luego aquella en zigzag, hit de los 90, que aparece en la mayoría de fotos de nuestra adolescencia. Ahora vuelve a convertirse en la protagonista de nuestros looks y peinados y en distintas versiones.

Lo esencial, en breve

  • Lo han confirmado de Gigi Hadid a Hailey Bieber pasando por la Reina Letizia.
  • Todas llevan diadema y para ocasiones muy diversas: "La diadema se ha vuelto a poner de moda y se va a llevar más por lo cómoda y favorecedora que resulta a cualquier edad", confirma María Baras, peluquera CEO de Salón Cheska.
  • Como adelantaba Baras, porque sienta bien a todo el mundo.
  • Primero, porque no aplasta el pelo, sino todo lo contrario, mejora el volumen y da personalidad al pelo: “La diadema no retira el pelo del rostro de forma aplastada, sino que potencia el volumen, lo eleva y hace un efecto lifting.
  • Además, retira el pelo de la cara, es práctica, fácil de colocar y quita años de encima: “Además, permite lucir cabellera de forma súper cómoda.
  • La diadema de toda la vida es ideal para el día a día en el trabajo, especialmente para mujeres que no pueden tener el pelo en la cara (sanitarias, trabajo en oficina con ordenador, etc.).

El contexto

Mantiene el pelo suelto con su volumen, onda o alisado, retirando el pelo de la cara”, cuenta la experta. Y se puede llevar con todos los largos y estilos: “Se adapta a todo tipo de largos, desde melenas cortas o cortes pixie hasta cortes bob con flequillo. Para los días en los que te quieres quitar el flequillo, las diademas dentadas de los años 90 son las que aguantan todo, ya que actúan como si tuvieran una peineta incorporada que arrastra el pelo hacia atrás, logrando un efecto clean conjunto o wet pero con volumen”, explica Baras.

Las diademas decorativas, como la que lleva la reina Letizia, no hacen tanto este efecto: el pelo ya está peinado y simplemente se coloca una decoración encima”, matiza y recomienda si quieres un conjunto más sobrio y refinado. En cambio, las dentadas son un complemento práctico y favorecedor para el diario o eventos. Como han vuelto las capas, los cortes con fuerza y los flequillos, este tipo de complemento noventero ayuda a despejar el rostro sujetando de verdad el pelo”, puntualiza.

Puedes a la par dar forma a tu peinado con diadema, por ejemplo, con un blow out de corriente, para mejorar aún más el volumen y elevar mucho más el peinado. En definitiva, la que te ayude a conseguir más fácilmente el efecto que quieras lograr con ella. Si buscas un conjunto más noventero, con más volumen, textura y sensación de densidad, apuesta por la diadema en zigzag.

La nota completa

Cuando éramos adolescentes, estas se abrochaban en la nuca, pero ahora se asientan detrás de las orejas como las diademas clásicas. Esta forma de llevarlas es mucho más cómoda, porque no se encoge ni resbala. Si quieres un conjunto más pulido y elegante, a lo Carolyn Bessette, estas diademas finas pasan desapercibidas porque, básicamente, colocan el pelo. Todas valen, igualmente en función de si buscas un estilo más pulcro y serio o darle un toque diferente a tu conjunto. Aún así, “la clave con la diadema es evitar el "momento niña pequeña". Hay que darle textura en un corte interesante; por ejemplo, Gigi Hadid la lleva con fuerza, un aspecto natural, un poco roto y con volumen”, explica. Conviene colocar la diadema más hacia delante y pegadita, dándole volumen y un toque de arte detrás”, recomienda sobre cualquier diadema. Además, “hay que tener cuidado con el estilismo y la forma.

«La diadema se ha vuelto a poner de moda y se va a llevar más por lo cómoda y favorecedora que resulta a cualquier edad»