Este otoño hay cortes capeados para todos los gustos, desde los más marcados hasta otros en los que apenas se notan las capas. En este artículo te compartimos algunas ideas que puedes guardar para tu próxima visita a la peluquería. Este corte lleva ese punto de pelo despeinado que parece que no te has esforzado demasiado a la hora de peinarlo.

Lo esencial, en breve

  • Las capas se reparten por toda la cabellera y crean movimiento, aunque el resultado puede quedar más suave o más marcado según cómo se trabaje el corte.
  • Queda especialmente bien con un flequillo abierto, porque acompaña las capas delanteras y hace que el conjunto quede más integrado.
  • Hay veces que lo que pide el cuerpo es cortar y olvidarse de la cabellera durante una temporada.
  • Para eso está el micro bob, un corte muy corto que queda por encima de la mandíbula.
  • En el pelo fino puede funcionar muy bien, sobre todo si se trabaja capeado para darle algo más de volumen y textura.
  • Además, queda bien en todo tipo de cabellos.

El contexto

El shaggy es para las que no tienen miedo a las capas. Aquí se ven, y no precisamente poco. V an de más cortas a más largas y se reparten por toda la cabellera, creando ese efecto un poco despeinado que le da tanta personalidad al corte.

Lo bueno es que igualmente se puede llevar con el pelo largo. Así que, si te apetece cambiar, pero no quieres perder toda la longitud, puedes probar con esta versión. En el pelo rizado a veces hay volumen en unas zonas y en otras el pelo queda más aplastado, y conseguir que todo tenga una forma bonita puede ser complicado.

El soft halo juega con las capas alrededor de la cabeza para crear una silueta redondeada, pero sin que el corte quede demasiado marcado. Los rizos tienen más espacio para moverse y l a cabellera se ve menos pesada. El corte mariposa es una de esas opciones que vienen muy bien cuando quieres cambiar de pelo, pero no estás dispuesta a sacrificar el largo.

La nota completa

Las capas se concentran sobre todo en la parte delantera y se van mezclando con el resto de la cabellera. Así, el pelo tiene más movimiento y los mechones que rodean la cara adquieren protagonismo. Es especialmente bonito en las melenas largas, porque puedes seguir llevando la misma longitud sin que se vea tan uniforme. Si el bob clásico te parece demasiado largo y el pixie demasiado corto, quizá el bixie sea el término medio que buscas. Mezcla los dos cortes y deja algo más de longitud en determinadas zonas, mientras que la parte superior se trabaja para ganar textura. En el pelo fino, esas capas pueden ayudar a que no quede tan pegado a la cabeza. Y luego está la comodidad y el bajo mantenimiento, que a la par cuentan. Si no te apetece tocar demasiado el largo, siempre puedes empezar por la parte delantera. El face framing consiste precisamente en eso, trabajar los mechones que rodean.