Como señala Jensen Huang, CEO de NVIDIA, “la IA no te quitará el trabajo; te lo quitará la persona que sepa utilizarla”. En otras palabras, el futuro no pasa por enfrentarse a las máquinas, sino por aprender a convivir con ellas y aprovechar su potencial. La industria de la moda tampoco es ajena a esta transformación.

Los hechos principales

  • La inteligencia artificial abre nuevas puertas en torno a la creación de contenido, el análisis de corrientes y la experiencia del consumidor.
  • Sin embargo, el sector de la moda y la belleza estaba ya adaptándose a otros cambios: una transformación digital constante, corrientes variables de consumo y la urgencia de un plan sostenible, entre otros casos.
  • Ante este escenario, la formación se convierte en una herramienta clave para entender hacia dónde se dirige la industria.
  • Vogue College of Fashion, referencia internacional en formación de moda, responde a esta evolución –y a las dudas de los profesionales con respecto a su futuro– con una propuesta académica centrada en la adaptación a los nuevos retos.
  • Repasamos siete competencias que conviene empezar a desarrollar y las áreas de formación que el centro de estudios de esta cabecera, situado en Madrid, permite explorar.
  • El branding es el proceso de crear y construir la identidad de una marca para que las personas la reconozcan, la recuerden y la diferencien de la competencia, más allá del diseño del producto.

Marco de la historia

Un ejemplo son los comerciales de Coca-Cola y Pepsi, que, aunque comercializan productos similares, han construido identidades de marca diferentes a través de sus campañas, sus valores y las emociones que buscan transmitir al consumidor. Una habilidad cada vez más necesaria teniendo en cuenta la sobrecarga de estímulos en la red y la competitividad entre firmas. La comunicación y el storytelling consisten en transmitir los valores y la personalidad de una marca a través de historias capaces de captar la atención y generar una conexión emocional con el público.

Un ejemplo es la campaña Real Beauty de Dove, que utiliza historias e imágenes de mujeres reales para cuestionar los cánones tradicionales de belleza. La dirección creativa consiste en desarrollar un concepto visual y darle forma a través de imágenes, estilismos, campañas y otros formatos audiovisuales que transmiten la identidad de una marca. Ralph Lauren es otro ejemplo muy claro.

Sus campañas recurren a paisajes campestres, casas señoriales, caballos, prendas clásicas y escenarios de inspiración ecuestre para construir un universo visual asociado al lujo tradicional, la sofisticación y el estilo de vida americano. Las las marcas y sus públicos. Comprender las motivaciones del consumidor, interpretar corrientes y adaptar los mensajes a diferentes contextos es cada vez más importante.

Detalles adicionales

La sostenibilidad es uno de los grandes retos de la industria de la moda. Las marcas deben replantear sus procesos de producción, elegir materiales menos contaminantes y reducir los residuos. No solo para ayudar al planeta, igualmente para responder a las necesidades de un consumidor cada vez más consciente. Como ya comentábamos, la inteligencia artificial está transformando los procesos creativos y estratégicos de la industria de la moda. Desde la generación de imágenes y vídeos hasta el análisis de corrientes, la predicción de la demanda o la personalización de la experiencia de compra, estas herramientas permiten explorar nuevas posibilidades y optimizar el trabajo de los equipos. Sin embargo, su verdadero potencial reside en saber utilizarlas con criterio. Comprender cómo funcionan las marcas permite relacionar las decisiones creativas con el marketing, el posicionamiento, el retail.

«la IA no te quitará el trabajo; te lo quitará la persona que sepa utilizarla»