De hecho, se trata de una de las dos tonalidades por las que ha apostado en sus anteriores apariciones en este concierto y que igualmente suele estar muy presente en el armario de su madre y de su hermana. Un tono al que parece tener especial cariño y al que vuelve a recurrir para una de las citas más señaladas de su agenda, demostrando que hay clásicos que nunca fallan. Si bien su conjunto fue todo un acierto, no pudimos evitar desviar nuestra atención hacia los complementos elegidos por la infanta Sofía.

Puntos clave

  • Y es que, en esta ocasión, la joven nos ha sorprendido con unos zapatos de tacón y punta afilada, un tipo de calzado todavía poco habitual en sus apariciones oficiales.
  • Se trata de un modelo especialmente refinado, que ayuda a alargar visualmente la silueta y acompaña con mucha armonía las líneas del vestido.
  • Un estreno que no pasa desapercibido, especialmente porque son contadas las veces que la hemos visto llevar tacones en los compromisos de su agenda.
  • En cuanto a las joyas, ha completado su estilismo con un brazalete de diseño envolvente en el brazo y un anillo de Karen Hallam perteneciente al joyero de su madre.
  • Tampoco ha faltado un colgante de la Cruz de la Victoria de Asturias, un detalle discreto que, sin embargo, esconde un vínculo muy especial con la tierra que acoge estos galardones.
  • En 2025, la benjamina de los reyes sorprendió con uno de sus estilismos más atrevidos hasta la fecha.

Los antecedentes

Se trataba de un mono moderno y elegante de Hugo Boss que apostaba por los encantos (y los múltiples beneficios) del escote halter. Una creación con la que acudió al concierto Brahms y Dvořák. Grandes maestros del siglo XIX, a cargo de la Orquesta Oviedo Filarmonía junto con el Coro de la Fundación.

Para la ocasión, la infanta confió en el negro, uno de los colores más estilosos de toda la paleta cromática. Sin duda, el gran protagonista del diseño era su parte superior, con un escote de efecto cascada que dejaba parte de la espalda al descubierto y aportaba un aire refinado, sensual y muy favorecedor. Por su parte, los pantalones de tiro alto y pernera recta equilibraban los volúmenes, dando lugar a una silueta armoniosa.

Una elección que dejaba entrever una faceta más madura de su estilo. Un año antes, en 2024, la vimos apostar por un vestido ajustado de Zara que, sin perder ese punto atrevido, incorporaba elementos mucho más clásicos y solemnes, como el cuello caja y el largo midi. Una de esas creaciones especiales de la firma de Arteixo que, igualmente de realzar su figura, escondía detalles tan favorecedores como el drapeado a la altura de la cintura, ideal para equilibrar la silueta y conseguir un efecto vientre plano.

Todo lo que se ha revelado

Para completar el estilismo, eligió unas merceditas Mary Jane de encaje de Carolina Herrera, tan cómodas como elegantes, que seguían la misma línea cromática y añadían un delicado toque romántico. Al tratarse de un conjunto monocolor, el peinado y el maquillaje adquirieron a la par un protagonismo especial. Así, optó por llevar el pelo suelto, con suaves ondas en las puntas, y un maquillaje natural con un toque de gloss frambuesa en los labios. Viajando aún más en el tiempo, nos remontamos a 2023, cuando la infanta todavía cursaba sus estudios de bachillerato en Gales. Fue la última vez, hasta ahora, que la vimos desmarcarse del negro, aunque sin alejarse de los tonos oscuros, pues en aquella ocasión eligió el azul profundo. Una apuesta que dio forma a uno de sus looks más alegres, gracias a un mono de la firma sevillana Cardie que combinaba un cuerpo de cuello cerrado y hombreras.