Que sean el país del mundo con mayor consumo de velas por habitante –Meik Weik en su libro Hygge confirma que cada danés quema unos seis kilos de cera al año y el consumo de velas en diciembre en Dinamarca se triplica– ya nos dice bastante del contexto emocional que puede tener el gesto de encender una vela. La relación de los daneses con la luz como regulador emocional es muy especial –piensa en la típica casa de Dinamarca con velas y luces cálidas–, pero en el caso concreto de las velas, hay un valor añadido que potencia la sensación de bienestar: el olor. Últimamente en muchas conversaciones con amigas, son varias los que me han comentado que han convertido en costumbre el encender un vela y/o vaporizar un fragancia de hogar al llegar a casa.

Lo esencial, en breve

  • Sí, lo de encontrar un olor para el hogar con la misma devoción (o incluso más) con la que lo buscamos para nosotros mismos es una manía al alza.
  • Y no lo digo por esas conversaciones que lo ratifican a pequeña escala, sino por los datos de consumo.
  • El mercado de las velas y perfumes de casa es un mercado pujante que, según un informe de la consultora de investigación de mercado Mordor Intelligence, experimentará un crecimiento sustancial hasta 2028.
  • Elaboramos la guía para un hogar cozy con ayuda del libro Hogar limpio, hogar feliz (y de otros conocimientos populares) Tener un olor para casa ayuda a calmar al cerebro Cifras aparte, la fiebre por encontrar el bienestar en el hogar.
  • Más allá de las explicaciones sociológicas, la realidad es que tener un aroma específico para perfumar el salón o las habitaciones es un excelente recurso de bienestar confirmado por la psicología.
  • De todos los sentidos, el olfato es el que genera recuerdos e información con mayor fuerza e intensidad en nuestro cerebro.

El contexto

Genera una asociación entre el olor y la emoción. Por eso, si en casa tenemos un aroma específico, el vínculo olfativo es muy profundo de manera que en cuanto lo hueles, tu cerebro va a saber que eso significa descanso, casa, calide z… Por eso es tan interesante escoger un olor para tu hogar porque ayuda al cerebro a identificar que está en un espacio en el que no tiene que estar tan activo y automáticamente el sistema nervioso baja revoluciones. Ese aroma ayuda a lanzar el mensaje de que está en un lugar seguro”, explica la psicóloga Marta Calderero, directora del centro PERSONALIFE Style, sobre esa relación psicobiológica.

La información que llega desde el olfato está conectada directamente con el sistema límbico, responsable de procesar las emociones. Por tanto, nada más oler ese fragancia o vela se genera una señal química para el cerebro que nos ayuda a salir del piloto automático y de la sobreactivación de venir del trabajo o de la calle. Así sabe que está en otro sitio y le genera emociones placenteras”, afirma la psicóloga.

Y si buscamos una explicación más mundana y sencilla, me quedo con la frase que pronunció hace unos días la perfumista de LOEWE Perfumes, Nuria Cruelles, al recoger el Premio de la Academia del Perfume 2026 al Mejor Perfume de Hogar por la vela Sweet Almond: “El olor de esta vela tiene la capacidad cuando la enciendes de convertir tu casa en un hogar ”. Murta endémica, pino balear, orégano silvestre y lentisco. Vela perfumada con esencia de almendra y azúcar.

«El olor de esta vela tiene la capacidad cuando la enciendes de convertir tu casa en un hogar»