Sin saberlo, teníamos una historia en común que nos esperaba desde hacía años. Y fue precisamente en ese pequeño pueblo, un lugar que jamás habría imaginado, donde conocí al amor de mi vida", relata la novia. Christian le pidió enlace el pasado junio de 2025.

Lo que se sabe hasta ahora

  • Me preparó un viaje sorpresa y no supe el destino hasta llegar a la puerta de embarque.
  • Cuando descubrí que volábamos a Menorca, me hizo muchísima ilusión, porque había sido nuestro primer viaje juntos como pareja y guardábamos un recuerdo muy especial de aquel lugar, en ese momento, supe que me pediría enlace”, explica.
  • Dos días después salimos en barco los dos solos y, en alta mar, con el atardecer de fondo, me pidió enlace.
  • Fue un momento íntimo y absolutamente mágico, en un lugar que ya tenía un significado especial para nosotros”, añade.
  • Celebraron su matrimonio en Madrid el pasado 18 de septiembre.
  • La ceremonia religiosa tuvo lugar en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el banquete lo celebraron en Finca El Campillo.

En detalle

Queríamos una matrimonio en armonía con el entorno, que respetara la belleza natural de El Campillo y en la que las flores tuvieran un papel protagonista. Buscábamos una estética elegante y atemporal, con una decoración muy cuidada, pero sin restarle protagonismo al espacio. Para nosotros era importante que todo estuviera conectado y que existiera un hilo conductor entre las flores, la papelería, la decoración y los pequeños detalles”, detalla la pareja.

Para conseguirlo, apostaron por una paleta cromática que giraba en torno a los verdes de la vegetación y los tonos tierra, acompañados de flores en tonalidades neutras y matices malva. Para los arreglos florales contaron con MDR Studio Floral, el ambiente íntimo, elegante y acogedor lo consiguieron gracias a las velas de Casa Tenue y la papelería fue obra de una gran amiga de la novia Mireia Vilà, de By Mireia Vilà. Para la organización de la matrimonio, Bea y Christian contaron con el equipo de wedding planners de The Planner Co.

Nos acompañaron durante todo el proceso con una dedicación, una sensibilidad y una delicadeza extraordinarias, cuidando cada detalle y consiguiendo que todo estuviera perfectamente coordinado”, dicen. Caleidoscopia se encargó del reportaje fotográfico mientras que Azul Marlea hizo un vídeo que hace que tanto la pareja como sus familiares se emocionen cada vez que lo ven. El catering corrió a cargo de El Campillo y, para terminar el banquete, contaron con Brela Bakery, que preparó una enorme tarta de fresas con dulce de leche en directo.

La historia en profundidad

Fue un detalle muy especial y el broche dulce perfecto para la festividad mientras sonaba la canción “'Sugar, Sugar', de The Archies”, recuerdan los novios. La música acompañó cada momento de la boda. Durante la ceremonia contaron con una soprano junto al órgano, una combinación que puso la piel de gallina a todos los invitados y que creó una atmósfera de lo más emocionante. Para el cóctel eligieron al grupo de Gilded Collective, Quinteto Recuerdo, que interpretó algunas de sus canciones favoritas con su propio estilo. Después del banquete, Third Floor llenó la pista de energía con su directo y la voz de su intérprete, sorprendiendo a todos los invitados. La fiesta prosiguió con Bernat Safont, un DJ de Barcelona, acompañado del montaje de sonido e iluminación de Gabi Project. Para el día de su matrimonio, Bea se puso en manos de Inuñez. Supo escucharme y acompañarme con muchísima.