Ha confiado en su conjunto de belleza de cabecera en el que ya no falta el colorete en tonos rosas que contrarresta por completo las ojeras. La razón del poder antifatiga de este color es que atenúa la oscuridad que rodea la mirada por las pocas horas de sueño; un tono que igualmente sienta bien en prácticamente cualquier complexión: dulcifica e ilumina las facciones en todo tipo de pieles. Aparte, esa característica luminosa se potencia cuando se aplica el cosmético lo más pegado posible a la esquina exterior del ojo como hace ella.

Los datos duros del caso

  • La técnica rememora a la del maquillaje rumi de la K-Beauty, que busca un acabado lleno de luminosidad, y requiere de ligereza a la hora de aplicar productos como el corrector de ojeras: "Uno de los errores más habituales al intentar.
  • Un truco es aplicar producto solo en el lagrimal, la parte externa del ojo y las pequeñas zonas de sombra.
  • Así la mirada se abre sin perder frescura.
  • Otra coincidencia del conjunto de Kim con el maquillaje rumi es dónde se coloca el colorete: "Se aplica alto, sobre el pómulo, y se funde hacia la sien para levantar visualmente el rostro", explica Aroca.
  • El resultado tiene que parecer rubor natural y saludable, como si fuese parte de nuestra piel.
  • Ese punto 'me he sonrojado un poco' es exactamente lo que hace que el maquillaje rumi se vea joven, fresco y favorecedor.

Para entender la historia

El iluminador a la par ayuda a atraer la luz al rostro, pero se reduce a toques estratégicos: "Debe colocarse solo en las zonas donde la luz incide de forma natural. En la parte alta del pómulo, puente de la nariz, arco de Cupido y, si quieres, un toque en el lagrimal. Elige fórmulas líquidas o en bálsamo, porque se integran mejor con la piel.

Los iluminadores demasiado metálicos pueden romper la naturalidad del conjunto", avisa la experta. Como último truco que borra el cansancio, el ahumado sombreado en tonos tierra de la línea inferior del ojo ayuda a abrir la mirada, esconder la ojera y dar profundidad a la expresión. Un gesto que se potencia al aplicar máscara de pestañas igualmente en las inferiores para acentuar el "efecto apertura" con un acabado en abanico. © ¡HOLA!

«Aplica el colorete muy alto, sobre el pómulo, y se funde hacia la sien»