Antes de convertirse en Miss Universo Perú 2026, Luren Márquez encontró en el modelaje una oportunidad para financiar sus estudios universitarios. Desfilaba para diseñadores emergentes de su país sin imaginar que, detrás de muchas de aquellas prendas, descubriría una realidad que terminaría transformando su propósito. Las manos que elaboraban algunas de esas creaciones pertenecían a mujeres de comunidades originarias del Perú.

Los datos duros del caso

  • Mujeres que transmitían conocimientos ancestrales a través de sus tejidos, pero que no siempre recibían el reconocimiento económico que merecían.
  • Años después, mientras desarrollaba su carrera como comunicadora, Luren decidió acercarse a estas comunidades.
  • Viajó para conocerlas, escuchó sus historias y comprendió que muchas compartían una preocupación: cómo mejorar sus condiciones de vida sin tener que abandonar sus tradiciones.
  • Aquellas experiencias a la par conectaron con su propia historia como migrante en Estados Unidos.
  • Ella misma había enfrentado el desafío de avanzar profesionalmente sin renunciar a su identidad cultural.
  • Y de esa conexión entre gratitud, identidad y oportunidades nació Raíces Vivas, una iniciativa que busca generar reconocimiento y nuevas posibilidades económicas para las mujeres que preservan conocimientos artesanales ancestrales.

Para entender la historia

Aunque Raíces Vivas nació en las comunidades peruanas, la problemática que aborda trasciende sus fronteras. En diferentes regiones del mundo, mujeres pertenecientes a comunidades originarias y tradicionales preservan conocimientos, técnicas y expresiones culturales transmitidas durante generaciones. Sin embargo, muchas enfrentan dificultades para acceder a mercados, obtener una remuneración justa por su trabajo y recibir reconocimiento por sus creaciones.

Para Luren, esta realidad plantea una reflexión que va mucho más allá de la artesanía peruana: ninguna mujer debería tener que elegir entre preservar su identidad cultural y construir un futuro mejor para su familia. Por eso, su propósito no se limita a visibilizar el trabajo de las artesanas de su país. También busca utilizar su participación en Miss Universe para amplificar esta problemática ante una audiencia internacional, conectar distintas realidades y promover una conversación sobre reconocimiento, dignidad económica y oportunidades para las mujeres.

Raíces Vivas nació en el Perú, pero la realidad que buscamos transformar existe en muchas partes del mundo. Cambian los idiomas, las tradiciones y los territorios, pero ninguna mujer debería tener que renunciar a su identidad para progresar”, expresa Luren Márquez. Lo que comenzó como un deseo de agradecer las oportunidades que recibió durante su juventud se ha convertido en una iniciativa con resultados.

Elementos adicionales

Actualmente, Raíces Vivas ha llegado a más de 100 artesanas de cinco comunidades peruanas, con la meta de alcanzar veinte comunidades durante los próximos dos años. A través de Peru USA Foundation se han realizado tres eventos en Estados Unidos, creando espacios para mostrar sus creaciones, acercarlas a nuevos mercados y contribuir a una mayor valoración de su trabajo. Algunas piezas artesanales han llegado a alcanzar hasta tres veces su valor inicial, reflejando el potencial económico de conocimientos que durante generaciones no siempre han recibido una compensación proporcional a su valor cultural. La iniciativa cuenta igualmente con el respaldo de Marca Perú, fortaleciendo su proyección como un esfuerzo que conecta identidad, emprendimiento y oportunidades. La cultura no puede sobrevivir solamente de aplausos. También necesita oportunidades para quienes la mantienen viva”, mantiene.