Desde ahí sale una trenza de tres cabos que cae sobre un hombro y está abierta a mano para que se vea más ancha y con volumen. La asesor de imagen de TBC Hair nos cuenta que la clave para que favorezca tanto es el contraste: "Arriba el pelo va pulido y pegado a la cabeza, y abajo la trenza es suelta y con textura. Eso estiliza el rostro y le da un aire natural pero cuidado.

Los datos duros del caso

  • Los mechones que se escapan suavizan el conjunto, y al caer de lado despeja el cuello y deja protagonismo a los pendientes y al escote.
  • En concreto, a la futura jefa de Estado le sienta tan bien porque "tiene el rostro redondeado y la raya al medio con el pelo pegado en la parte superior alarga visualmente la cara.
  • La trenza a un lado rompe la simetría y aporta movimiento.
  • Además, su cabellera es larga, abundante y con mechas en distintos tonos de rubio, y eso hace que el trenzado se vea con relieve y luz.
  • Lo mejor del peinado es que aporta beneficios a cualquier edad, tan solo hay que ajustar el conjunto para darle mayor o menor seriedad.
  • En mujeres jóvenes refuerza ese aire fresco y espontáneo.

Para entender la historia

A partir de los 40 o 50 a la par funciona muy bien, porque al ser deshecha no endurece las facciones como un recogido tirante. La clave está en adaptar la textura: más suelta y despeinada para un conjunto juvenil, y algo más ordenada para un acabado elegante". En este caso, el peinado deja que el cuero cabelludo respire sin perder un ápice de sofisticación. © ¡HOLA!

«A partir de los 40 o 50 funciona muy bien, porque al ser deshecha no endurece las facciones»