Llegar al armario de la Reina no solo supone un auténtico orgullo y un prestigio sin igual, sino que, por otra parte, es un gran impulso a nivel de marketing y comunicación que se traduce en ventas. Sí, está más que comprobado que todo lo que toca se convierte en oro, hasta el punto de que se bautizó este fenómeno, por el que un producto se agota al instante cuando se lo pone, como 'efecto Letizia. Desde hace unos años, ocurre lo mismo con sus hijas, dignas herederas de estilo, así como de poder.

Los datos duros del caso

  • Una de las pequeñas empresas nacionales que ha podido comprobar en primera persona la locura que supone llegar a palacio ha sido LMDI, quien ha calzado en varias ocasiones a la infanta Sofía y la princesa Leonor.
  • Resulta difícil competir contra las grandes marcas, y acciones de este tipo vienen fenomenal para coger impulso y darnos visibilidad" nos cuenta Mercedes Zaldívar, una de sus fundadoras.
  • Este sábado, en plena vorágine de uno de los fines de semana más importantes del año para la Familia Real, el de los Premios Princesa de Asturias, la heredera al trono ha visitado la Cofradía de Pescadores Santa Ana, Llanes, Pueblo.
  • Para esta cita, ha elegido un conjunto de pura corriente que ha completado con unos botines cowboy en serraje tono camel, un par de tacón ancho perteneciente a esta firma gallega.
  • Curiosamente, son los mismos que llevó en esta misma cita hace un año, por lo que está claro que le encantan y, sobre todo, le resultan cómodos, ya que en la jornada posterior a la entrega de los Premios Princesa de Asturias siempre pasan.
  • Como muchas otras empresas, la firma LMDI nace de una necesidad propia, ya que Mercedes y Carmen, dos hermanas asturianas, consideraban difícil encontrar calzado infantil bonito, de calidad y fabricado en España.

Para entender la historia

Empezamos vendiendo zapatos de otras marcas, pero en breve sentimos la necesidad de crear algo propio, con ese punto especial que no encontrábamos en el mercado. Siempre decimos que nos gusta diseñar los zapatos que nosotras querríamos haber tenido de pequeñas y que ahora, como madres, igualmente nos pondríamos" nos explica Mercedes, con quien hablamos para conocer desde dentro qué supone realmente el 'efecto Leonor'. Corea de Sur, Estados Unidos, los países árabes del Golfo, numerosos puntos de Europa… ¿Cómo se llega de ser una pequeña marca gallega a triunfar alrededor de todo el mundo?

Con el tiempo, la marca ha crecido de manera natural y hoy ya no es solo una marca de niños, sino igualmente de mujeres que buscan diseño, comodidad y una producción artesanal hecha con cariño aquí, en España. Se llega trabajando mucho, viajando, tocando muchas puertas y sabiendo levantarse después de muchos "noes", pero a la vez disfrutando de todo el proceso. Aunque dicen que nadie es profeta en su tierra y nosotros vendemos en muchas tiendas de Estados Unidos y solo en la nuestra en España.

Pero, sin embargo, llevamos un par de años centrándonos a la par en la venta online en España, por lo que ya estamos en muchas casas de nuestro país gracias a nuestra página web. En un mercado globalizado, ¿cómo conseguís manteneros fieles a la producción local y al espíritu artesanal sin renunciar a crecer? La producción local es una de nuestras máximas, hemos llegado a reabrir un taller en Alicante que llevaba años parado para algunas de nuestras producciones de Estados Unidos.

Elementos adicionales

Al contrario de lo que la gente piensa, recuperar antiguos oficios como el calzado es primordial para crecer y avanzar, si quieres un zapato de calidad, no te lo va a hacer la IA... El hecho de que Leonor os elija un año para un acto de los Premios Princesa de Asturias, una de sus citas institucionales más importantes, es un logro, pero que lo haga dos años seguidas es símbolo de que realmente le encantan los botines. Pues felices, lo hemos vivido encantadas. Para nosotras, que somos una marca pequeña, española y que cuidamos mucho el 'made in Spain', que una persona como la princesa Leonor, con tanta relevancia y repercusión nos vuelva a elegir es un orgullo que no podemos describir. El mismo modelo de botas por segunda vez, es increíble, no podemos estar más felices. Nos lo habían dicho, pero por otra vez que nos pasó que igualmente nos avisaron y a la postre no ocurrió, hasta que no.