Sólo se trata de entender este dueto y elegir los pasos de baile adecuados para que formen una pareja de película. Estos expertos nos dan los consejos imprescindibles para tratarlos, definirlos y peinarlos como merecen. Una vez consultados varios expertos, nos queda claro que la hidratación, determinados hábitos en el lavado y algunos trucos en la definición son las claves para que todo salga bien.
Los hechos principales
- Los desgranamos paso a paso para que te queden claros y no se te pase por la cabeza ni durante un segundo alisarte el pelo.
- Así eran antes y así son ahora las reconocidas después de los retoques estéticos Así eran antes y así son ahora las reconocidas después de los retoques estéticos Así cambia nuestros rizos la llegada de las canas: "Al perder el pigmento,.
- Por supuesto, el momento en que aparecen, aunque puede establecerse de manera genérica en torno a los treinta años, varía mucho de unas personas a otras y está influido directamente por los hábitos, el estrés, los factores ambientales.
- Cuando llega este momento, no sólo percibimos la aparición de esos hilos plateados salpicando nuestra cabellera, sino que su tacto puede empezar a resultar diferente, y esto en un pelo rizado es especialmente notable: "Al perder.
- Además, con los años el cuero cabelludo produce menos grasa, así que a la fibra le llega menos lubricación", explica Flavio Rodrigues, de Flavio Hair Couture, especialista en canas y embajador de L'Oréal Professionnel.
- Por eso se deshidrata enseguida, la cutícula se abre y absorbe la humedad del ambiente de forma desigual.
Marco de la historia
De ahí ese tacto más áspero y el encrespamiento. En un rizo seco el cambio se nota el doble, porque partimos de una fibra que ya tenía sed". A esto hay que sumarle las propias características del pelo rizado, que igualmente juegan contra nosotras: "Los aceites naturales del cuero cabelludo bajan sin problema por un pelo liso, pero en un rizado se quedan por el camino, y por eso es un cabello más seco por naturaleza ", cuenta Beatriz Mariño, propietaria de Peluquería Beatriz, experta colorista y embajadora de L'Oréal Professionnel.
Si encima lo lavas con una limpieza muy intensa, le quitas la poca protección que tiene: el rizo se vuelve áspero, busca la humedad del ambiente y se encrespa en cuanto pisas la calle. Con la cana, esa sequedad va a más", afirma la experta. Ahora viene la gran pregunta: ¿ se riza menos el pelo cuando llegan las canas?
La propietaria de Peluquería Beatriz lo ve a diario en el salón: "Los cabellos rizados, sobre todo los que tienen color, se vuelven muy inflexibles. El rizo se pierde y, asimismo del encrespamiento, se ve rígido. Con la cana, que llega más seca, pasa algo muy parecido.
Detalles adicionales
Por eso la hidratación es tan importante". De modo que, para que regrese el rizo de siempre al que estamos acostumbradas, Beatriz Mariño recomienda aplicar después del champú la Mascarilla Curl Expression de L'Oréal Professionnel, que hidrata en profundidad y pre-desenreda: "Aplícala de medios a puntas y desenreda con los dedos o con un peine de púas anchas, nunca con cepillo en seco ", aconseja. Hay que hacerse a la idea de que, tal vez, tu viejo manual de instrucciones ya no sirva. En esta nueva y blanca etapa, los rizos se vuelven más demandantes y hay que redoblar el cuidado. Flavio Rodrigues lo resume así: "Hay que devolverle lo que ha perdido: lavar sin resecar, hidratar a fondo y sellar. La cana no pide menos cuidados, pide más. Trátala como un pelo frágil, no como un pelo mayor". Y según el experto, el primer paso es justo donde más se falla, aunque parezca un hábito tan simple.
«Al perder pigmento, la cana se queda sin protección natural, en el pelo rizado seco, se nota el doble, porque partimos de una fibra que ya tenía sed»

