Nunca he tenido el pelo tan bonito. Conseguir volumen en el pelo y que me dure todo el día siempre ha sido algo inalcanzable para mí. Tengo el pelo muy fino y nada de lo que me hago aguanta: ni ondas, ni un alisado completo y, por supuesto, la raíz tengo que levantarla varias veces al día.

Claves de la historia

  • El caso es que estaba harta de esta situación y de empezar el día con buen pelo y terminarlo con la cabellera aplastada, así que acudí a mi gurú capilar, aka mi peluquera.
  • Además de consejos espectaculares para mejorar en la medida de lo posible la calidad de mi pelo, siempre tiene un as bajo la manga.
  • Esta vez me sorprendió especialmente porque era un truco clásico que no podía ser más fácil: Peinar el flequillo con un rulo y secador.
  • En cuanto dijo la palabra rulo, me vino mi abuela a la cabeza, que hablaba de “tener que cogerse los rulos” religiosamente todas las noches para, al día siguiente, tener un moldeado espectacular con mucho volumen.
  • En este caso sólo hay que usar uno y en la parte delantera de la cabeza.
  • Antes de ponerte manos a la obra, necesitas hacerte con el rulo en cuestión.

De dónde viene la noticia

Tiene que ser ancho y lo mejor es que sea de velcro para que se agarre mejor al pelo. Además de su propia sujeción, ese rulo se fijará en el pelo con unas horquillas planas. En concreto, esas que usas cuando vas a maquillarte para retirar el pelo de la cara y evitar que un pelito se cuele y se quede sellado en el rostro.

Tienes la opción de comprar cada elemento por separado, pero a la par hay packs que incluyen estos dos pilares del truco juntos. Lo primero es separar la parte que correspondería al flequillo. Para ello, elige un peine fino y con púa a la postre.

Este te facilitará dibujar una especie de raya transversal para dividir el pelo en la parte delantera y el resto de la cabellera. Coge tu rulo y enrolla el flequillo desde las puntas hacia la raíz. Tiene que quedar tenso y bien sujeto, o sea tienes que notar esa tensión porque será la que levante la raíz.

El desarrollo de la historia

Asegúrate de que no haya mechones sueltos. Ahora coge tu secador y dale un golpe de calor al rulo con el pelo enrollado en él para sellarlo. Después, déjalo enfriar mientras te maquillas o terminas de arreglarte. Gracias a este contraste de temperaturas y a la postura del pelo sostenida mientras se enfría, se marcará el resultado y aguantará todo el día por fino que tengas el pelo. Por último, quita el rulo con suavidad. Tira de él hacia arriba y peina con los dedos para separar los mechones y darles movimiento. Aplica un toque de laca para que el efecto del rulo se fije mejor si lo necesitas. María Muñiz es experta en belleza. No hay manía en manicuras y pedicuras, truco de maquillaje o corte de pelo de moda que se le resista.