La emplea cada día para despertar la piel en la rutina de la mañana: “Lo primero que hago es rociar mi rostro con una bruma facial superrefrescante. Utilizo marcas como Avène y La Roche-Posay”, explicaba a un conocido medio internacional. Gracias a la bruma facial, la piel se mantiene fresca e hidratada durante todo el día, igualmente de que se ve mucho más jugosa.
Claves de la historia
- Estas dos brumas no sólo son las favoritas de Casiraghi, a la par las de muchos maquilladores que las usan para preparar la piel y recuperarla de la sequedad.
- O sea, que alargan el bienestar de la piel para que los productos de maquillaje den mejores resultados.
- La primera, la de Avène, es una de las más aclamadas porque se trata de agua termal.
- Es decir, esa que está llena de minerales y oligoelementos que mejoran la salud de la piel.
- Esta alivia, refuerza y reequilibra las pieles sensibles o irritadas que presentan signos de malestar, enrojecimiento, picor y tirantez.
- Tiene un efecto antisequedad inmediato, que hace que la piel se vea jugosa y acolchada todo el tiempo.
De dónde viene la noticia
También ayuda a eliminar las impurezas residuales después de la limpieza y facilita la aplicación de los productos posteriores. Por su parte, el Eau Thermale de La Roche-Posay, según coinciden los maquilladores, es mucho más hidratante si se habla de pieles maduras, que suelen estar más resecas. Además, ayuda a las pieles más envejecidas porque es rica en antioxidantes.
Calma, suaviza y descongestiona la tez, por esa razón es perfecta para pieles sensibles y que se irritan con facilidad. Para mantener este aspecto de la piel durante más tiempo, antes de que se seque la piel de la bruma, ella pone la crema hidratante. Esto mejora el brillo y la luminosidad.
La piel se nota más hidratada al momento. Los picores se acaban, la descamación ya no es un problema y el cutis está mucho más suave y liso. Pero lo mejor es que la tez recupera su energía y vitalidad gracias igualmente a que elimina restos y agentes que la apagan.
El desarrollo de la historia
María Muñiz es experta en belleza. No hay corriente en manicuras y pedicuras, truco de maquillaje o corte de pelo de moda que se le resista. Lo que más le gusta en el mundo es un pintalabios rojo que se pueda sumar a su línea de más de 100, igualmente de probar lo nuevo en tratamientos para el pelo fino, aceites para labios, cremas de todo tipo, sérums y contornos de ojos posibles. Eso sin contar cada perfume que ve la luz. Si pueden ser perfumes florales y frescos, mejor. Por eso, no puede vivir sin n cada espejo y neceser del mundo (hasta lo que pasa más desapercibido). Internet es su medio natural, se siente como pez en el agua después de una trayectoria de casi diez años en medios digitales, que comenzó cuando se graduó en Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Desde entonces, María Muñiz ha pasado por cabeceras de moda y belleza.
«Lo primero que hago es rociar mi rostro con una bruma facial superrefrescante. Utilizo marcas como Avène y La Roche-Posay»

