Y tiene un consejo especialmente interesante para quienes van a llevar mantilla. Cortesía de Nicolás Montenegro El objetivo principal de una madrina de matrimonio es localizar ese 'conjunto' con el que sentirse elegante, favorecida y, sobre todo, ella misma. Pero entre vestidos, tejidos, tocados y mantillas, dar con el conjunto perfecto no es tarea fácil.
Lo que se sabe hasta ahora
- Según el diseñador español Nicolás Montenegro, está en saber elegir la silueta y los tejidos que mejor acompañan a cada mujer.
- Conocido por sus diseños de invitada y madrina, Montenegro respalda una forma de entender la sofisticación en la que los detalles importan, pero sin necesidad de caer en los excesos.
- Porque, aunque las corrientes cambien cada temporada, hay algo que no falla, es decir, un vestido que siente bien, respete tu personalidad y te haga sentir cómoda de principio.
- Si hay una combinación que el diseñador tiene especialmente clara para las madrinas que van a llevar mantilla, es la de una parte superior entallada, cintura marcada y falda evasé.
- Una fórmula que ayuda a definir las proporciones y a crear una silueta armónica. ''La que lleve mantilla tiene que ir ceñida de arriba y después una falda evasé abajo, pero siempre tiene que marcar cintura'', explica Montenegro.
- Al aportar volumen y protagonismo a la parte superior, conviene que el vestido acompañe la figura y equilibre el conjunto.
En detalle
Una cintura bien definida, un cuerpo entallado y una falda que se abra progresivamente pueden ser grandes aliados a la hora de construir un l'ook' de madrina. ''Marca la silueta, pero no la ensancha'', apunta Montenegro al explicar el efecto de esta combinación. Y es que la idea de la madrina encorsetada en tejidos gruesos y estructuras demasiado solemnes parece estar dando paso a una estética más relajada, sin perder ni un ápice de sofisticación. ''A las madrinas cada vez les gusta ir con tejidos menos regios. Quieren ir fluidas, quieren ir cómodas'', afirma el diseñador.
Para Montenegro, uno de los errores más habituales, explica, es llegar al atelier con una fotografía de otra madrina e intentar reproducir exactamente su 'conjunto', sin tener en cuenta las diferencias. La inspiración está genial, pero no debería convertirse en una copia. Cada mujer tiene unas características propias y lo que funciona en una puede no hacerlo en otra.
También apuesta por una sofisticación más depurada. ''El truco infalible es que menos es más'', afirma. En su opinión, saber cuándo añadir un tocado, apostar por una mantilla o dejar que el vestido hable por sí solo es tan importante como acertar con el color o el tejido. De cara a las próximas temporadas, el diseñador observa una moda de madrina cada vez más abierta a nuevas posibilidades: conjuntos de blusa y falda, tocados con más protagonismo, mezclas de tejidos y paletas de colores neutros.
La historia en profundidad
Antes de lanzarse a buscar el diseño perfecto, Montenegro recomienda prestar atención a algo que a veces dejamos para el final, el cuidado personal. Tener la piel preparada y el pelo cuidado ayuda a que el estilismo se vea más pulido y a que la madrina se sienta más segura con su elección. Así que, si estás buscando vestido de madrina, toma nota: una silueta que marque la cintura, una falda evasé si vas a llevar mantilla y tejidos con movimiento pueden ser un buen punto de partida. La clave está en adaptar estas ideas a tu cuerpo, tu estilo y tus gustos. Amanda Prado es colaboradora de ELLE, experta en moda, corrientes y actualidad. Como buena defensora del periodismo multimedia, igualmente es creadora de contenido para . Su especialidad es localizar las nuevas corrientes de la pasarela y del street style. Amante del estilo.

