El sábado 17 de octubre, ambos cerraron la Semana de la Moda de Miami (MIAFW) en la Freedom Tower, el edificio de 1925 que entre 1962 y 1974 funcionó como centro de refugiados cubanos. Por sus puertas pasaron unas 650.000 personas huyendo del régimen castrista. No tenía la fe de que iba a suceder”, me dijo Bastida al cierre de su desfile.
Los datos duros del caso
- Después del terremoto, tú pierdes todo.
- Y lo primero que pensé fue que ya nada vale.” La línea, Morena del alma, ya tenía tema antes de la catástrofe: el tamunangue de El Tocuyo, en el estado Lara, la fiesta con la que se le agradecen a San Antonio de Padua los favores.
- Bastida terminó viviendo el argumento que se había propuesto diseñar.
- Tenía que traducirla sin tener fe”, dijo.
- Creer a pesar de que crees que no vas a poder.” Colección “Morena del alma” de Yenny Bastida cortesía de Miami Fashion Week El desfile inauguró con Daniel Requena en el cuatro y un maraquero en vivo.
- Lo que siguió fue, al principio, la Bastida reconocible: tejidos elaborados en telares verticales, como los utilizados para hacer los chinchorros venezolanos, convertidos en conjuntos de chaleco y falda a la rodilla, unidos por cierres.
Para entender la historia
En sus momentos más largos, los flecos llegaban al piso y la modelo parecía atravesar un Penetrable de Jesús Rafael Soto. La línea se vuelve aún más interesante cuando abandona sus fórmulas. Unos jeans de mezclilla por delante y, por detrás, un tejido de telar artesanal de dos pedales, el más típico de Venezuela, provocaron un grito sostenido desde la segunda fila: “¡Queee, quiero los jeans!”.
Es la pieza más comercial del desfile y igualmente la más inteligente: el tejido más común del país en la prenda más común del mundo. En otro registro, un vestido de punto calado, con franjas horizontales que alternan tonos pastel y borgoña, evocaba las varas de colores que los bailarines del tamunangue entrecruzan durante la danza, y abrazaba el cuerpo con una fluidez que favorece especialmente la propuesta de Bastida. Jeans de la línea “Morena del alma” de Yenny Bastida, cortesía de Miami Fashion Week Vestido de tejido de punto de la línea “Morena del alma” de Yenny Bastida, cortesía de Miami Fashion Week Lo verdaderamente nuevo es una idea.
A Bastida se la suele leer como una diseñadora de lo artesanal venezolano, una mezcla, sobre todo, de sus raíces africanas e indígenas. Aquí mira igualmente lo español, pero tal como lo absorbió la devoción popular. Los manteles de los altares donde se coloca a San Antonio, precisó, imitaban lo que se hacía en España, y en Lara se bordan desde hace generaciones.
Elementos adicionales
Que Bastida, cuya familia es extranjera, describa su vínculo con el estado “como si tuviera el cordón umbilical pegado allí” dice mucho de cómo se construye una venezolanidad. Vestido de la línea “Morena del alma” de Yenny Bastida, cortesía de Miami Fashion Week La idea cristaliza en la pieza que mejor resume el desfile: un vestido sin mangas confeccionado con un mantel blanco bordado y una falda hecha a partir de un sombrero de cogollo deconstruido. La falda nace en la cintura y ondea con cada paso, estructurada y suave a la vez. Nadie en el taller quería coser esa falda. Todo el mundo decía: tú estás loca”, contó. Y la empecé a coser.” Es la pieza más interesante de la línea, y la que hizo con sus propias manos. Mogollón llegó por otro camino. En los momentos más difíciles tienes esa parte creativa más explotada”, dijo. ¡Nos podemos morir mañana!”, insistió agarrándome el brazo.
«de Yenny Bastida, cortesía de Miami Fashion Week Vestido de tejido de punto de la línea»

