Publicado por Diego Alfonso Alvarado Franco Creado: 04.11.2026 | 18:08 Este miércoles 4 de noviembre, Dalia Bucaram, la aspirante que representará a Ecuador en Miss Universo, emprendió su viaje para participar en el torneo de belleza que se desarrollará este mes. Antes de partir, la representante ecuatoriana recibió una despedida multitudinaria en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, de Guayaquil, donde decenas de personas llegaron con banderas, música y un mismo propósito: hacerle sentir que no viajaba sola. La cita estaba prevista para las 15:00, pero la espera se prolongó.
Claves de la historia
- Algunos miraban sus relojes, otros levantaban sus teléfonos para no perderse la llegada y unos cuantos aprovechaban para hacer sonar sus cornetas.
- Habían preparado un callejón humano por el que Dalia tendría que pasar.
- A los costados, las banderas ecuatorianas ondeaban al ritmo de canciones como ‘Ecuador, sí se puede’.
- Bastó que la reconocieran para que el aeropuerto cambiara de sonido.
- ¡Dalia, Dalia, Dalia!”, comenzaron a corear.
- Los gritos se mezclaron con las bocinas, los aplausos y las voces de quienes intentaban llamarla desde distintos puntos.
De dónde viene la noticia
Ella avanzó por el pasillo de gente, saludando a quienes se acercaban y recibiendo las primeras muestras de afecto. La escena no pasó inadvertida para los pasajeros que circulaban por la terminal. Algunos se detenían a observar, sorprendidos por aquella concentración de personas en una tarde que, hasta entonces, parecía una más en el aeropuerto internacional de Guayaquil.
Después de realizar el registro de su vuelo en los mostradores de la aerolínea, Dalia permaneció un buen rato atendiendo a quienes habían llegado para verla. Los medios de comunicación y los creadores de contenido la rodearon con preguntas y cámaras, mientras sus aficionados buscaban una fotografía o, al menos, un saludo. La candidata no esquivó los acercamientos.
Se tomó fotografías, recibió abrazos y hasta se encontró con pequeñas niñas que corrían hacia ella, sin reparar demasiado en el filtro de seguridad. Dalia las recibió con gusto y se inclinó para atenderlas. No tengo nervios con esta despedida, solo tengo alegría ”, dijo la reina de belleza.
El desarrollo de la historia
Cuando le preguntaron por lo que llevaba en su equipaje, mencionó tres objetos que para ella tienen un significado especial: su Biblia, una cruz y su agenda. También aprovechó para pedirle algo a Ecuador. No habló de regalos ni de mensajes de suerte. Oren por mí, de eso va a depender”, expresó. La agenda oficial del concurso comenzará el 8 de noviembre, durante un mes en el que deberá enfrentar las distintas actividades y pruebas previas a la elección. Antes de marcharse, dejó otra promesa: “No los voy a decepcionar”. Banderas ecuatorianas y cornetas acompañaron la despedida de la representante nacional en Guayaquil. Entre los asistentes estaba Javier Aguirre, un hombre de pelo canoso que parecía tener una tarea propia: que Dalia escuchara su respaldo desde cualquier rincón de la terminal. Ondeaba una bandera ecuatoriana mientras caminaba de un lado a otro, intentando seguir.

