Y aunque pueda resultar tentador empezar a guardar prendas en lugares insospechados —como el horno, al más puro estilo de Carrie Bradshaw —, existen formas mucho más eficaces de aprovechar al máximo tu guardarropa. Se trata de echar un vistazo general, quedarse con lo que realmente usas y con las que te sientes bien, y utilizar todas las herramientas que tengas a mano para que todo luzca ordenado. Pero si aún así te resulta complicado y año a año te encuentras con un armario hecho unos zorros, hemos reunido los consejos de expertos especializados en transformar armarios antes ingobernables en espacios dignos de cualquier tablero de Pinterest.
Lo esencial, en breve
- Una limpieza en profundidad implica reducir la cantidad de ropa y objetos que hay en el armario y revisar desde zapatos y bolsos hasta pañuelos o collares.
- En resumen: se trata de quedarte solo con lo que realmente necesitas.
- Primero, saca todo del armario —sí, absolutamente todo—”, aconseja la organizadora profesional Meaghan Kessman.
- La clave es hacer tres montones: uno para lo que te quedas, otro para donar o vender, y un tercero para las prendas que ya no se pueden usar o están dañadas, así que toca reciclarlas (si es posible).
- Tina Priestly, fundadora de la empresa de organización del hogar Ready, Set, Refresh!, recomienda aplicar la llamada “regla de los cinco outfits ”.
- Si puedes crear al menos cinco looks diferentes con una prenda y realmente te la vas a poner, entonces merece quedarse”, aconseja.
El contexto
También invita a sus clientes a reflexionar sobre el uso que le han dado a cada pieza: “ Pregúntate si has llevado esa prenda en los últimos 90 días o si prevés usarla en los próximos 90. Salvo en el caso de prendas de temporada, si la respuesta es no, es hora de dejarla ir”. Shira Gill, experta en organización y autora del libro Minimalista, utiliza un método que llama “el truco de la percha al revés”.
Al comenzar la temporada, coloca todas las perchas al revés”, explica. Cualquier prenda que siga ‘al revés’ a la postre de la temporada es que no se ha usado y necesita una criba urgente, sin excusas ni demoras”. Como con las bibliotecas, no existe una única manera de organizar el armario: encuentra el método que mejor vaya contigo y así será mucho más fácil mantenerlo a largo plazo.
Organiza el montón de prendas que vas a conservar por categorías: botas con botas, sandalias con sandalias, camisas con camisas, y así sucesivamente. Esto no solo te dará una pequeña dosis de dopamina, sino que igualmente te ayudará a visualizar cuánto espacio necesitarás para cada tipo de prenda. Shira Gill recomienda colgar las prendas primero por categoría y luego por color dentro de cada grupo.
La nota completa
De claro a oscuro dentro de cada subgrupo, los vacíos y redundancias se ven de inmediato y se crea un efecto tipo boutique que realmente te invita a abrir el armario”, explica. También sugiere colocar todas las prendas con estampados en un extremo para minimizar el caos visual: “Los ojos también necesitan descansar”. Otra opción es organizar el armario por ocasiones o por combinaciones. Las prendas deberían colocarse por zonas para facilitar el acceso”, recomienda Allison Finn, de Reclaim Professional Organizing. Esto tiene que ver con la manera que tienes de vestirte. Si siempre te pones ese vaquero con ese jersey, entonces coloca las dos prendas juntas. También es útil tener en cuenta la frecuencia de uso. Las prendas que más utilizas deberían estar a la altura de los ojos; los artículos que usas con menos regularidad pueden ir en las partes más altas o más bajas, que sean.
«Pregúntate si has llevado esa prenda en los últimos 90 días o si prevés usarla en los próximos 90. Salvo en el caso de prendas de temporada, si la respuesta es no, es hora de dejarla ir»

