En la imagen sobre estas líneas un proyecto de Luzio Studio. Las mesas redondas funcionan especialmente bien en espacios abiertos donde el comedor comparte metros con la cocina y el salón. Al no tener esquinas, facilitan la circulación.

Lo que se sabe hasta ahora

  • Una mesa de 90 cm de diámetro puede servir para tres personas o cuatro de forma algo ajustada, mientras que una de 100-110 cm resulta más cómoda para cuatro comensales.
  • Si asimismo tiene un pie central, como en esta propuesta en un proyecto de Alberto Torres, las sillas se distribuyen con mayor libertad.
  • En un minicomedor, las sillas pueden condicionar tanto el espacio como la propia mesa.
  • Conviene buscar modelos compactos, preferiblemente de 45-50 cm de ancho, sin brazos voluminosos y con respaldos que no sobresalgan demasiado del asiento.
  • Las sillas de madera curvada, chapa moldeada o estructuras metálicas finas resultan especialmente adecuadas.
  • Si el comedor es estrecho, una mesa con pie central a la par facilita el movimiento de las piernas y permite colocar los asientos con mayor flexibilidad.

En detalle

Y rememora, una silla con personalidad puede convertirse en el elemento decorativo protagonista de un comedor pequeño. Este es un proyecto del estudio El Ático de Daniela. No todos los hogares necesitan una mesa para cuatro o seis personas.

Si normalmente comen dos, elegir una mesa proporcionada al uso diario permite ganar espacio alrededor y disfrutar de un comedor mucho más despejado. Una mesa redonda de 80-90 cm de diámetro ofrece una superficie razonable para dos y admite ocasionalmente un tercer comensal. Si se opta por sillas con brazos, es importante comprobar que puedan acercarse bien al tablero y que no choquen con él.

Esta es una propuesta de De la Villa Studio. Cuando la cocina está abierta al salón, una prolongación de la encimera de la zona de trabajo puede resolver el comedor sin necesidad de incorporar otra mesa independiente. Es una solución que concentra las funciones y evita saturar el espacio con muebles.

La historia en profundidad

Si se plantea a la altura convencional de una mesa, unos 74-76 cm, permite utilizar sillas normales, generalmente más cómodas para comidas largas que los taburetes. Conviene reservar al menos 60 cm de ancho por persona y comprobar que el soporte no reste espacio para las piernas. Los extremos redondeados son un buen recurso en zonas de paso porque suavizan el diseño y evitan esquinas incómodas. Aquí, un proyecto de reforma e interiorismo de Mónica Diago Arquitectura. La obra es de la artista Blanca Nieto. Sustituir un par de sillas por un banco corrido es uno de los recursos más eficaces para crear un comedor en pocos metros. Al quedar pegado a la pared, evita tener que reservar espacio detrás para retirar las sillas. Para que sea cómodo, el asiento debe situarse en torno a a 45 cm de altura y tener unos 40-45 cm de profundidad útil, aunque estas medidas deben ajustarse si incorpora.