En su rutina de lavado hay una mezcla de factores. Por un lado son muy conscientes de la importancia de cuidar el cuero cabelludo y tratarlo como una extensión de la piel del rostro con una función barrera que hay que cuidar –en Europa hemos tardado mucho más tiempo que ellas en darnos cuenta de ello–. Y por otro tienen una costumbre muy particular que sofistica aún más sus protocolos de lavado.
Puntos clave
- Y es que en Corea, según un estudio de Dyson, un 65% de personas (6 de cada 10 coreanos) se lava el pelo a diario.
- De hecho, la superconocida cadena coreana de perfumerías Olive Young le contó a Korea JoongAngDaily que una gran parte de su selección de productos capilares tiene en cuenta esta premisa de que los coreanos se lavan el pelo a diario.
- Los altos índices de contaminación del país explican esta corriente, así como una prevalencia de cabellos finos que se engrasan con facilidad y buscan volumen (otra prueba de ello es la oferta de cepillos y otras herramientas para levantar.
- La oferta coreana de productos para el pelo es tan diversa y diferente a la occidental que incluso ya hay marcas como Treecell que diferencian sus rutinas en función de si el lavado es por la mañana o por la noche.
- De hecho, según una encuesta de esta marca, un 34% de los coreanos prefiere ducharse por la noche, en parte por la calidad del aire de la ciudad y los altos niveles de polvo ambiental.
- Empieza en el cuero cabelludo, como las coreanas: Con todo este contexto resulta interesante tener en cuenta algunos de los puntos claves de la rutina de lavado de las coreanas.
Los antecedentes
Uno de ellos tiene que ver con la importancia que dan al cuidado del cuero cabelludo y la particular manera que tienen de llevarlo a cabo. En general, el cuidado capilar coreano comparte filosofía con el skincare: entender que un pelo bonito empieza por cuidar la salud del cuero cabelludo que, a la postre, a la par es piel. Por eso sus rutinas no se limitan a limpiar y acondicionar la fibra capilar, sino que igualmente prestan atención a la acumulación de residuos, el exceso de sebo, la hidratación y el equilibrio del cuero cabelludo.
No se trata únicamente de mantenerlo limpio, sino de cuidar su equilibrio, evitar la acumulación de residuos y atender necesidades como la sequedad, el exceso de grasa o la sensibilidad, que son problemáticas habituales en esa zona”, explica María Altur, PR & Communication Manager de MiiN Cosmestics. Es interesante la manera que tienen de incorporar los productos para el cuero cabelludo y exfoliantes. Aunque es cierto que tienen una oferta extensa de cosméticos que se aplican de diferentes maneras –destacan los tónicos capilares y los peeling enzimáticos sin partículas de arrastre–, llama la atención que hay muchos exfoliantes, mascarillas reequilibrantes y tratamientos para el cuero.
Los tratamientos que se aplican después del champú y se aclaran permiten trabajar el cuero cabelludo durante el lavado, incorporando activos específicos en un paso que se integra fácilmente en la rutina. Según su formulación, pueden ayudar a retirar residuos acumulados, aportar una sensación refrescante o aliviar incomodidad del cuero cabelludo”, explica Altur. Como poseedora de pelo fino puedo confirmar tras probar uno de estos productos –concretamente la mascarilla reequilibrante de una de las marcas coreanas más conocidas en Europa, Rosemary– que sales de la ducha con esa sensación de raíces despegadas que tanto gusta a las chicas de pelo fino que normalmente presenciamos cómo pierden.
Todo lo que se ha revelado
Además del uso de productos específicos para el cuero cabelludo, la rutina coreana de lavado de pelo tiene unos cuantos mantras indiscutibles (basta pasearse con TikTok para comprobarlo). Insisten en la importancia de usar agua tibia y no caliente para no castigar la barrera cutánea del cuero cabelludo –sin una barra cutánea fuerte no hay cabellera sana–; en la importancia de aplicar una pequeña cantidad de champú y siempre con masaje capilar suave e innegociable –a la par incorporan los reconocidos cepillos para el cuero cabelludo– e inclinan la cabeza hacia abajo en mitad de la ducha para poder insistir con el champú en zonas olvidadas como la nuca y detrás de las orejas. Y si se busca subir nota en esta asignatura pendiente que puede llegar a ser el lavado de pelo, María Altur confirma lo integrados que empiezan a estar en Corea los perfumes capilares. Hay un componente sensorial.

