Desde su primer paso por el photocall, consiguió acaparar todas las miradas y ganarse múltiples elogios gracias a un estilismo tan refinado como atrevido. Para la ocasión, escogió un vestido verde esmeralda cuyos grandes protagonistas eran los kilométricos flecos que caían con fluidez desde la cintura hasta el suelo. Se trataba de un diseño de escote halter que dejaba al descubierto los hombros y realzaba la esbelta figura de la intérprete, de 51 años.

Puntos clave

  • Además, esta vibrante tonalidad conseguía potenciar todavía más su mirada.
  • En cuanto a su propuesta de belleza, apostó por un recogido desenfadado, con algunos mechones sueltos que enmarcaban el rostro, y un maquillaje luminoso en el que destacaban los labios rosados.
  • El vestido a la par tenía un marcado carácter sensual, no solo por la manera en la que se ajustaba a su silueta, sino a la par por el juego de transparencias que creaban los flecos con el movimiento, dejando entrever sus piernas de forma.
  • Lejos de apostar por complementos discretos, la protagonista de Monster se decantó por unos originales zapatos de tacón negros con detalles de pompón, que añadían un toque inesperado al conjunto.
  • No cabe duda de que se trataba de una apuesta con mucho carácter, en la que los flecos, la intensidad del color y unos accesorios de lo más originales conseguían marcar la diferencia.
  • Desmarcándose de la elección de Charlize Theron, la británica apostó más bien por un vestido romántico.

Los antecedentes

Se trataba de un diseño blanco de acabado satinado y guiños lenceros que nos transportaba directamente a la Grecia clásica. La propuesta destacaba por sus delicados drapeados y una silueta de apariencia desenfadada, que recuperaba la esencia de las antiguas túnicas griegas, aunque esta vez reinterpretadas desde una perspectiva mucho más contemporánea. El escote asimétrico dejaba uno de los hombros al descubierto, mientras que el tejido descendía suavemente hacia el lateral opuesto, creando un bonito juego de volúmenes.

A la altura de la cintura, un detalle anudado recogía la tela y daba paso a una falda larga que caía con fluidez hasta el suelo, realzando su figura sin necesidad de recurrir a cortes demasiado ajustados. Para completar el estilismo, Sienna se decantó por unos espectaculares pendientes de diamantes y dejó su cabellera rubia suelta, peinada con raya en medio y recogida ligeramente detrás de las orejas, un gesto sencillo que aportaba un toque muy natural a su propuesta de belleza. Una elección que encajaba a la perfección con el aire romántico del vestido y esa sofisticación relajada que tanto nos gusta de la intérprete británica. © ¡HOLA!