Debe su nombre a Joseph Marie Jacquard, inventor de un telar mecánico que revolucionó la industria textil y permitió elaborar dibujos complejos de manera automatizada. Su particularidad reside en la manera en que se construye. Lejos de imprimirse sobre la superficie o añadirse mediante bordados, los dibujos se crean al entrelazar los hilos dentro del mismo tejido.

Los datos duros del caso

  • De este modo, se origina una tela rica en matices y textura, cuyos diseños abarcan desde motivos florales y damascos hasta arabescos y demás composiciones geométricas.
  • Las propuestas nos confirman que no existe una única manera de llevarla.
  • Las blazers con motivos florales, por ejemplo, encuentran en los vaqueros su mejor pareja, mientras que las que poseen siluetas más estructuradas reivindican su poderío.
  • También tienen cabida en esta historia los brocados, una variante del jacquard en la que se incorporan hilos extra (a menudo brillantes o de aspecto metálico) para crear relieves.
  • Y por si estas opciones fueran pocas, hemos de acordarnos de l as chaquetas con alamares, que igualmente añaden un toque teatral.
  • Blazer en tejido jacquard con solapas de muesca y cierre oculto de corchetes.

Para entender la historia

Modelo de botonadura sencilla con costuras moldeadoras delante y detrás. Chaqueta de tejido bicolor en jacquard floral. Diseño crop de manga larga y con cierre delantero de botón Chaqueta de algodón con jacquard floral y cuello de pana marrón.

Chaqueta de corte holgado, con cuello mao, cierre de alamares y bolsillos delanteros ribeteados con solapa. Esta chaqueta presenta un cuello clásico, botonadura frontal y bolsillos con solapa, culminando con un intrincado motivo floral en jacquard por todo el diseño. Cazadora estilo bomber acolchada de cuello redondo y manga larga.