A sus 40 años, la hija de Carolina de Mónaco se sentó en el plató del programa Che Tempo Che Fa, presentado por Fabio Fazio, para presentar su libro La Grieta, una profunda reflexión sobre la vulnerabilidad humana. Durante la charla, abordó temas tan personales como la prematura pérdida de su padre, Stefano Casiraghi, el inevitable peso de pertenecer a la dinastía Grimaldi y el papel salvavidas que la literatura ha jugado en su vida. Pero por conmovedoras que fuesen sus palabras, el foco de los expertos en moda estaba, como era de esperarse, en su estratégica elección de atuendo.
Lo esencial, en breve
- Porque en los looks de la monegasca no hay casualidades: de la misma manera que evita ponerse pendientes, un hábito que hemos analizado al detalle de la mano de psicólogos y asesores de imagen, igualmente se atreve con las prendas.
- Existe una regla no escrita en el imaginario colectivo que parece prohibir ciertas prendas una vez superada la barrera de los 40 años, siendo el crop top una de las primeras en caer de la lista.
- Casiraghi, haciendo velada de esa inconfundible sofisticación heredada de su madre y de su abuela materna, ha desmontado este mito por completo durante esta aparición televisiva en Italia.
- Para su intervención, la royal apostó por un diseño negro, sencillo y corto, que dejaba sutilmente al descubierto una pequeña franja de su abdomen.
- Eso sí, este gesto estilístico, lejos de parecer excesivo, encierra un truco visual potente: ese espacio limitado de piel a la vista crea una ilusión óptica que alarga el torso, estilizando la figura de manera natural.
- El conjunto de Carlota es la prueba definitiva de que no se debe descartar prendas tan básicas de buenas a primeras, aunque pensemos que no encajan con nuestro estilo o que no son adecuadas para nuestra etapa vital.
El contexto
Para redondear la fórmula, la autora incorporó una americana sastre clásica y estructurada en lana de color gris marengo, de Chanel. La chaqueta presenta unas hombreras imponentes que beben directamente de la estética de los años 80, cuyo estilo inspira la mayoría de las corrientes punteras de esta temporada Otoño/Invierno; de hecho, su madre, Carolina de Mónaco, se ha vuelto referente de una nueva generación de amantes de la moda gracias al furor ocasionado en ncesa llevaba cuando era joven. El volumen estructurado en los hombros contrasta a la perfección con la estrechez de los pantalones, creando una silueta.
Acompañando el conjunto con unos salones oscuros y destalonados de tacón sensato, Carlota Casiraghi nos rememora que la verdadera sofisticación no consiste en renunciar a ciertas prendas a medida que pase el tiempo. © ¡HOLA!

