Sin embargo, fue sobre todo la pantalla, ya sea grande o pequeña, la que consagró su notoriedad, a través de películas y actores como Susan Sarandon, Ed Harris y Jena Malone. La propia Julia Roberts, igualmente la lleva en Comer, rezar, amar y en Flores de acero, contribuyendo a la imagen desenfadada y familiar que transmite esta prenda. Y cómo olvidar las series de televisión, desde Friends hasta Gilmore Girls, que le han dado a esta prenda un aire divertido, pero a la par extremadamente reconfortante al estilo grunge, en nombre de la comodidad.
Los datos duros del caso
- Aunque igualmente existen en colores lisos o con diversos estampados, precisamente porque lo que las distingue es el tejido y no el estampado, las camisas de franela más reconocidas son las de cuadros, que constituyen los cimientos.
- Así lo demuestran personajes como Paul Bunyan, protagonista de la serie de dibujos animados homónima de Disney de finales de los años 50, o los propios nombres elegidos para algunos estampados, que aparecen tanto en chaquetas.
- También en este caso, la pantalla es, en parte, precursora del estilo que caracteriza a la moda estadounidense.

