Hablamos sobre las fragancias y cómo usarlas mejor. Últimamente todas las conversaciones sobre perfumes me llevan al mismo punto: cambiar de fragancia no debería ser un acto casual, sino un gesto intencionado con capacidad para mejorar el bienestar y codificar situaciones de nuestra vida. Cambiar de fragancia ante nuevos proyectos: La periodista Anabel Vázquez hablaba de perfumes y emociones hace tiempo con Javier Aznar y explicaba cómo los aromas le ayudan a codificar situaciones precisamente por esa capacidad que tienen los olores de evocar recuerdos.
Los hechos principales
- En esta misma idea insistía a la par Florence Pugh durante la entrevista que concedía a esta revista cuando se convertía en embajadora del nuevo fragancia de Max Mara.
- En cada película que hago busco el aroma de ese personaje.
- A veces proviene de perfumerías de autor y, otras, de marcas más grandes.
- Pero todos y cada uno de los perfiles tienen una identidad única, y eso es muy importante para mí a la hora de meterme en el papel”, contaba.
- De hecho, de la misma manera que un olor le ayuda a construir, a la par le ayuda a desconectar, y por esa razón abandona el fragancia que utiliza durante los rodajes para facilitar la desconexión.
- Algo que conecta con otra idea: la mayoría de los perfumistas no usan perfumes en su tiempo libre.
Marco de la historia
Para mí el fragancia es trabajo, por esa razón no lo uso. Mi trabajo es crear aromas y cuando lo hago me sumerjo de lleno, pero en mi vida privada no quiero pensar en ello”, nos contaba el perfumista Francis Kurkdjian. Como cuenta Carlos Rodríguez, experto en comunicación y usuario incondicional de los perfumes, a la hora de estrenar fragancia le gusta hacerlo en días que, a simple vista, van a ser felices.
El fragancia tiene un poder tangible en lo puramente biológico y humano que nos permite mejorar nuestro estado de ánimo e, incluso, darnos un auténtico empuje en el modo en el que afrontamos el día o un acontecimiento concreto. A diferencia del sentido del tacto o el oído, las moléculas del fragancia entran por la nariz y van directamente al sistema límbico, sin filtro intermedio, a través del bulbo olfativo. Este está conectado con la amígdala, que es el centro de las emociones, y con el hipocampo, responsable del aprendizaje y la memoria.
Esto hace que los recuerdos olfativos sean puramente emocionales; nos transmiten o retrotraen a una emoción o a un estado de ánimo, y son resistentes al tiempo, a diferencia de los visuales o auditivos”, explica. Usar un fragancia nuevo para hacer un viaje o para unas vacaciones es un recurso maravilloso, no solo para crear recuerdos, sino a la par para tener la posibilidad de volverlo a utilizar en momentos más complicados y tener un boost de energía por todo lo que rememora. Me gusta hacerlo cuando viajo.
Detalles adicionales
Son momentos en los que los sentimientos van a mil: tenemos muchas ilusiones, a la par nervios, y los sentidos están muy agudizados. Ya sea por motivos de trabajo o por placer, si es un destino al que nunca he viajado, normalmente estreno un nuevo fragancia en dicho viaje. De ese modo, mi percepción hacia el mismo es mayor, más ilusionante y emocional. Así, ese aroma se queda ligado a mis recuerdos, a todo lo vivido y a la alegría que sentí; cada vez que lo use, me retrotraerá y contagiará de nuevo toda esa positividad e ilusión”, explica Carlos Rodríguez. De la misma manera, es habitual recurrir a olores seguros cuando se tienen proyectos que pueden causar cierta inseguridad o en momentos de incertidumbre (prueba de ello fue el incremento de las ventas de perfumes con olor a limpio durante la pandemia). Uso ese poder mágico del fragancia cuando me enfrento a un nuevo proyecto. Es.

