Te cuento las razones (y los trucos de las insiders ) por las que querrás llevar una camisa toda la temporada. Sin embargo, basta observar detenidamente a las expertas en moda durante las fashion weeks de París, Milán y Nueva York para entender que saber —y poder— adaptarla a diferentes contextos es un plus, sobre todo en los meses de otoño en los que el tiempo es imprevisible. De hecho, viendo su ir y venir en las calles, puedo aseguraros que existen 8 razones de peso por las que una camisa sencilla es la prenda que soluciona cualquier conjunto de entretiempo.

Claves de la historia

  • Como buena prescriptora de estilo, Lisa Aiken tiró de layering, demostró que podíamos darle una segunda vida a nuestra camisa de popelín y sentó cátedra.
  • Cuando pensamos en sobrecamisas, normalmente se nos viene a la cabeza un modelo muy holgado, de hombros ligeramente caídos, confeccionado en sarga o franela, que se lleva desabotonado.
  • Sin embargo, Aiken vistió una camisa de popelín con los botones superiores desabrochados, y la introdujo por dentro de la cinturilla de la falda.
  • Un gesto que estiliza la figura.
  • El azul intenso destacaba sobre la base neutra de su top blanco y, de paso, demostraba que esta pieza nos sirve para sobrellevar esos días de otoño en los que una camiseta de algodón se nos queda corta, pero el abrigo todavía resulta.
  • La camisería es precisamente una de las ramas de la sastrería tradicional, así que ¿cómo no va a dialogar con prendas del mismo origen?

De dónde viene la noticia

Me refiero a esos pantalones de pinzas, chalecos y blazers oversize que están tan en boga. Son prendas de patrones precisos, líneas limpias y siluetas estructuradas, pero esto no implica que no podamos rebajar su sobriedad aun cuando se llevan juntas. Hay vida más allá del traje clásico y a Mara Lafontan le sirvió un accesorio inesperado para evidenciarlo.

Con eso no me refiero a la corbata, sino al corsé de tipo fajín que ceñía la camisa y servía de contrapunto al conjunto. Además, abogó por un llamativo diseño color granate de rayas que encajaba de maravilla con la raya diplomática de su pantalón wide leg. Admito que me encantan los looks en los que se confrontan texturas diferentes.

Me parece que se enriquecen y ganan un aspecto táctil que de otra forma no tendrían. Este año los pantalones de ante y los de cuero cotizan al alza y, precisamente por lo que os decía, contraponerlos a prendas de popelín, satén o punto es todo un acierto. Combinándolos con una camisa, logramos aligerar el peso visual de la piel.

El desarrollo de la historia

El otoño exige sumar más prendas a nuestros looks, salvo que el clima de la zona sea especialmente benevolente —no es mi caso—, así que confeccionar un estilismo por capas es lo más común. Jerséis y camisas conviven a la perfección, hasta aquí nada nuevo, aunque podemos movernos entre opciones puramente minimalistas o introducir un toque preppy a nuestro estilismo. Por ejemplo, a través de un chaleco de rombos que contraste tanto con la textura como con el propio estampado geométrico de una camisa. Al mismo tiempo, el chaleco permite que esta gane protagonismo al quedar los brazos expuestos. Por cierto, si vais a combinar prints, os sugiero que tengan al menos un tono en común para que compaginen bien a nivel visual. Así a la par, si queréis potenciar el aspecto preppy del estilismo, con una camisa a rayas con cuello y puños a contraste lo tendréis hecho. Y si de contrastes se trata.

«Es mucho más positivo guardarse cosas para ti»