Así recordaba Ava Gardner en sus memorias al hombre que consideró el gran amor de su vida, y que a la vez, fue quien más la hizo sufrir. Su enlace fue uno de los más apasionados, explosivos y comentados del Hollywood de los años 50, una relación marcada por los celos, las discusiones y las reconciliaciones. Cuando el 7 de noviembre de 1951 se dieron el 'sí, quiero', después de meses acaparando titulares, su matrimonio despertó una enorme expectación.
Los hechos principales
- Para Ava, que tenía 28 años, era su tercer enlace.
- Antes había pasado por el altar con Mickey Rooney, en 1942, y con el músico Artie Shaw, en 1945.
- En ambas ocasiones había sorprendido eligiendo trajes de chaqueta, una decisión poco habitual entre las novias de la época — que ahora vuelve a estar de moda —.
- Aunque en su primera matrimonio había deseado llevar un vestido tradicional, terminó casándose de traje y repitió la elección en la segunda.
- Con Sinatra, por fin, se dio el gusto de ponerse un vestido de novia, aunque no fue exactamente blanco.
- Su historia había empezado en 1943 y cuando se conocieron ambos tenían pareja.
Marco de la historia
Sinatra, siete años mayor que Ava, ya era un ídolo musical y estaba casado con Nancy Barbato, con quien tenía tres hijos. Volvieron a coincidir años después y la atracción fue inmediata. Gardner recordaba especialmente sus ojos azules, su sonrisa atrevida y aquel encanto al que le resultaba tan difícil resistirse.
En 1949 comenzaron una relación que en breve se convirtió en un secreto a voces. Cuando su noviazgo salió a la luz, Ava fue señalada como la mujer que había roto el enlace de Sinatra, mientras los periódicos seguían cada uno de sus movimientos. Para su tercera matrimonio, Ava confió en las hermanas Fontana, las modistas italianas que vestían a estrellas como Audrey Hepburn, Elizabeth Taylor o Rita Hayworth.
También fueron las creadoras del célebre vestido nupcial de Linda Christian para su matrimonio con Tyrone Power y del que Audrey Hepburn nunca arribó a estrenar tras cancelar su compromiso con James Hanson. El diseño de Ava era un vestido de cóctel en tono malva, confeccionado en marquisette, un tejido ligero y delicado. Tenía una falda midi con pliegues que aportaban volumen, una cintura muy marcada como se llevaba en aquella década, cuerpo blanco con frunces y tirantes anchos tipo halter con gasa cubriendo sus hombros.
Detalles adicionales
Completó el conjunto con un collar de perlas de dos vueltas, pendientes a juego y un pequeño ramo de camelias y claveles. Llevaba su característica cabellera oscura peinada con ondas y los labios rojos. Ava no necesitó seguir las convenciones nupciales de los años 50 para convertirse en una de las novias más icónicas de Hollywood. La ceremonia se llevó a cabo en la residencia de Lester Sachs, amigo de la pareja, en Filadelfia. Fue un enlace civil, celebrado ante un reducido grupo de familiares, entre los que se encontraban Beatrice, la hermana de Ava, los padres de Sinatra y varios amigos del intérprete. Tras intercambiar sus alianzas, los recién casados brindaron con champán y cortaron una espectacular tarta blanca de siete pisos. Fuera de la residencia aguardaban numerosos periodistas y fotógrafos, pendientes de conseguir alguna imagen de la pareja. Después de la festividad, Ava se.
«Frank dijo que no me lo perdonaría nunca. Y no me lo perdonó nunca»

