No solo porque los rayos UVA atraviesan nubes y cristales durante todo el año, sino porque la evidencia científica apunta a que gran parte de los signos visibles del envejecimiento tienen su origen en la radiación ultravioleta acumulada a lo largo de la vida. La experta nos rememora igualmente que el reto ya no es únicamente formular protectores eficaces, sino conseguir que resulten agradables de utilizar. Con texturas ligeras, formatos en sérum, sticks o brumas que buscan derribar una de las principales barreras de uso: la sensación de pesadez.

Los datos duros del caso

  • Porque, como insisten los expertos, el mejor protector solar no es el gesto más refinado o complejo de llevar a cabo sino aquel que se utiliza todos los días.
«La piel puede parecer hasta diez años más joven cuando la protección solar se convierte en un hábito diario»