A la australiana le gusta reinventar sus vestidos, ya sea modificando los escotes, incorporando nuevos complementos o jugando con las superposiciones. Así, con ingenio y muy buen ojo, ha conseguido sacar hasta cinco versiones distintas de un mismo diseño, demostrando que las joyas de su armario todavía tienen mucho que contar. Una de sus fórmulas infalibles, como ha demostrado en más de una ocasión.
Los datos duros del caso
- Entre las más recordadas destaca su aparición en la cena de Estado en honor a la presidenta de Islandia, en octubre de 2024, cuando deslumbró con un estilismo en azul profundo que, a primera vista, parecía completamente nuevo.
- Para conseguirlo, recuperó el cuerpo de un vestido de pedrería de Jesper Høvring, que había estrenado en 2014.
- Esta vez, decidió combinarlo con una falda de volantes en seda de Oscar de la Renta.
- Otra de esas joyas que guardaba en su armario desde 2005 y que, casi dos décadas después, volvió a sacar a relucir para dar forma a una combinación impecable.
- Entre sus incorporaciones más recientes, nos encontramos con este elegantísimo conjunto de terciopelo de Jesper Høvring, que presentó a principios de 2026, durante las recepciones de Año Nuevo.
- Su tonalidad azul, una de las favoritas de la reina danesa, lo convierte en una pieza tan favorecedora como versátil.
Para entender la historia
Así lo demostró esta misma semana, durante la cena de Estado en honor al presidente de Vietnam, Tô Lâm, y su esposa, Ngô Phương Ly. Para la ocasión, combinó la falda con un cuerpo de lentejuelas del mismo diseñador, logrando un contraste de tejidos y acabados excepcional. El encaje es uno de sus recursos favoritos, especialmente cuando se incorpora en forma de pequeños detalles.
Un buen ejemplo de ello es su icónico vestido con capa de Valentino, que ha sabido reinterpretar precisamente gracias a este tejido. Cuando lo presentó en octubre de 2019, durante la entronización del emperador Naruhito de Japón, nos dejó completamente flechados. En aquella ocasión, la australiana lo lució en su versión original, dejando todo el protagonismo a la capa.
Tres años después, en mayo de 2022, volvió a recuperarlo para una recepción en Copenhague, esta vez añadiendo unas delicadas mangas de encaje a juego. Un cambio mínimo, pero muy significativo. Otro ejemplo lo encontramos en la tradicional recepción y banquete de Año Nuevo, el 1 de enero de 2026, en el Palacio de Amalienborg.
Elementos adicionales
Una cita muy especial, en la que los vestidos de velada cobran un protagonismo indiscutible y para la que Mary volvió a confiar en los encantos del encaje. La esposa de Federico X recuperó un diseño dorado nacarado de Jesper Høvring que había estrenado en 2017, pero al que decidió transformar el cuerpo para convertirlo en un espectacular corsé. Para añadir un toque de solemnidad, cubrió los brazos, el pecho y los hombros con una blusa de encaje transparente de Lasse Spangenberg, con unas ideales mangas ligeramente abullonadas. Un estilismo digno de admirar. Mary de Dinamarca no tiene miedo a experimentar, sobre todo cuando se trata de jugar con las superposiciones. Un recurso que, aunque a muchas les puede parecer difícil de incorporar a su armario, ella domina con especial maestría. Así lo demostró el 1 de enero de 2016, durante la tradicional recepción de Año Nuevo en el Palacio.

