¿Quién es Carliz de la Cruz? La exnovia de Bad Bunny que lo demanda por 40 millones de dólares

El nombre de Carliz de la Cruz Hernández volvió a ocupar titulares luego de que el Tribunal Supremo de Puerto Rico rechazara el intento de desestimar la demanda que presentó contra Bad Bunny, una decisión que representa una importante victoria procesal para la abogada puertorriqueña. El caso, que comenzó en 2023, gira en torno al presunto uso no autorizado de su voz en algunas de las canciones más populares del artista. ¿Quién es Carliz de la Cruz?, exnovia de Bad Bunny Aunque el litigio todavía no concluye, el reciente fallo permite que la demanda continúe su curso y mantiene vivo el reclamo de una compensación de 40 millones de dólares.
Pero, ¿quién es la mujer que estuvo al lado de Bad Bunny antes de que alcanzara la fama mundial? Carliz de la Cruz Hernández es una abogada puertorriqueña que conoció a Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real de Bad Bunny, en 2011, cuando ambos trabajaban en un supermercado Econo en Vega Baja, Puerto Rico. Mientras ella estudiaba en la universidad, el cantante comenzaba a escribir sus primeras canciones y soñaba con abrirse camino en la música.
Durante su relación, Carliz no solo fue su pareja sentimental. También colaboró en distintas tareas relacionadas con los primeros pasos de la carrera del artista, ayudándolo con la organización de presentaciones, contratos y otros asuntos administrativos, según consta en la demanda presentada en Puerto Rico. La pareja mantuvo una relación intermitente entre 2011 y 2017.
Sin embargo, terminaron separándose poco antes de que el cantante firmara con Rimas Entertainment y alcanzara el éxito internacional. La historia detrás del famoso "Bad Bunny, baby" ¿Por qué demandó a Bad Bunny? Uno de los elementos más reconocibles de la música de Bad Bunny es la frase "Bad Bunny, baby", que se escucha al inicio de canciones como "Pa Ti" y "Dos Mil 16".
De acuerdo con la demanda, fue el propio Benito quien le pidió a Carliz, en 2015, que grabara esa frase. Ella lo hizo desde el baño de la casa de una amiga, el lugar más silencioso que encontró en ese momento, y le envió el audio para que pudiera utilizarlo en sus proyectos musicales. Años después, cuando Bad Bunny ya era una estrella global, representantes del artista buscaron comprar la grabación.
Según Carliz, rechazó una oferta inicial de 2,000 dólares y nunca autorizó que su voz siguiera utilizándose comercialmente. Pese a ello, el audio continuó apareciendo en canciones, conciertos, campañas promocionales y otros contenidos vinculados al cantante. En marzo de 2023, Carliz presentó una demanda contra Bad Bunny y su equipo al considerar que el uso de su voz vulneró sus derechos de imagen y propiedad intelectual.
Además del uso en las canciones, sostiene que la grabación se explotó comercialmente en giras, plataformas digitales, promociones y redes sociales sin su consentimiento. La abogada afirma que la enorme popularidad del audio ha afectado su vida cotidiana, ya que con frecuencia es identificada en espacios públicos por la frase "Bad Bunny, baby", una situación que, según el expediente, le ha provocado ansiedad y angustia. Esta semana, el Tribunal Supremo de Puerto Rico determinó que una parte sustancial de la demanda presenta fundamentos suficientes para seguir adelante, por lo que el caso continuará en los tribunales.
Aunque una de las reclamaciones fue desestimada por prescripción, el litigio relacionado con otras canciones y el presunto uso indebido de su voz permanece vigente. ]]>
Información reportada originalmente por Quién. Leer la nota completa en la fuente original.




