Luis Ernesto Franco confiesa que pensó en quitarse la vida tras divorcio de Marimar Vega

Luis Ernesto Franco hizo una serie de confesiones muy personales. El actor recordó su matrimonio con Marimar Vega, confesó que se casaron por las razones equivocadas y reveló que, tras el divorcio, atravesó una crisis emocional tan grave que llegó a cuestionarse si quería seguir viviendo. Aunque los dos han reconstruido sus vidas, Luis Ernesto aseguró que con el paso del tiempo entendió que el problema nunca fue la falta de amor, sino las heridas emocionales con las que iniciaron la relación.
La razón del divorcio de Luis Ernesto Franco y Marimar Vega La crisis que cambió la vida de Luis Ernesto Franco El actor Luis Ernesto Franco contó, en entrevista con Paty Chapoy, la historia de su relación con Marimaer Vega y los motivos que llevaron al fracaso de su matrimonio. "Con Marimar tuve una relación de amistad primero, después fuimos novios en la escuela. Estaba muy enamorada de Adrián (Uribe), entonces a mí me costó conquistarla. Nos casamos por las razones equivocadas.
Y no funcionó". La pareja contrajo matrimonio en 2015 y anunció su separación apenas un año después. A casi una década de aquel episodio, el actor aseguró que, aunque la relación fue complicada, el proceso de divorcio estuvo marcado por el respeto y la madurez. "Evidentemente nos divorciamos de una manera tan madura y tan pacífica que lo digo enfrente de ella: el divorcio fue más sano y más pacífico que toda la relación.
Éramos unos niños lastimados relacionándonos. Nos relacionamos desde una carencia". Gracias a las terapias que ambos realizaron por separado, el actor comprendió que el conflicto no estaba en su entonces esposa, sino en las heridas personales que cada uno cargaba. "Nos separamos de manera muy pacífica y creo que los dos nos dimos cuenta que el problema no estaba en el otro, sino estaba en cada uno.
La familia que yo tengo hoy ese ha sido mi sueño toda la vida, y creo que la relación que tiene ahora ella en su matrimonio es el tipo de relación que ella deseaba. Pero fue en terapia que nos dijeron: 'Tú vas para el norte y tú vas para el sur'". El actor también recordó el momento en el que comprendió que su matrimonio había llegado a un punto sin retorno. "Yo me di cuenta que si seguía en ese matrimonio, así iba a ser mi vida.
Fue una noche tan dolorosa, nos peleamos muy fuerte. No nos separamos ahí, pero ahí tomé la decisión interna de que no quería eso. Si no tomaba la decisión y era congruente con eso, nunca iba a tener la familia que por dentro yo deseaba".
Después del divorcio, Marimar Vega regresó a México, mientras Luis Ernesto Franco permaneció en Los Ángeles. Fue ahí donde comenzó uno de los periodos más difíciles de su vida. El actor contó que la separación lo llevó a enfrentar una profunda depresión y una crisis existencial que lo hizo perder el sentido de su vida: "Cuando nos separamos, ella se regresó a México y yo me quedé en Los Ángeles.
Luego, luego empecé mi proceso y mi relación con Dios". Fue entonces cuando una Biblia que llevaba años en su casa comenzó a cobrar un significado completamente distinto: "Toda mi vida se me vino como flashback. Estaba en la cocina en Los Ángeles y me entró estas ganas de: 'Ya no quiero estar, no quiero vivir.
No me gusta mi vida'". Ante la pregunta directa de Pati Chapoy sobre si llegó a pensar en quitarse la vida, Franco respondió con total honestidad. "Me pasó por la mente, pero no te voy a decir que agarré una pistola. Lo que sí, internamente, ya no tenía ganas de vivir.
Pero más que ya no tenía ganas de vivir, no tenía claro por qué había nacido". El actor explicó que durante años vivió convencido de que él había sido fruto de un embarazo no planeado, una idea que marcó profundamente su autoestima y lo llevó a preguntarse cuál era el propósito de su existencia. "Toda mi vida tuve el archivo en la cabeza de que fui un accidente sexual de mis papás. Ahí fue buscarle sentido y propósito al por qué nací, qué hago aquí.
Y fue donde, buscando esas respuestas, me encontré a Dios". Franco recordó que esa noche abrió la Biblia al azar y encontró un pasaje que, asegura, transformó por completo su perspectiva. "El primer versículo que leí esa noche donde Jesús dice: 'A todos los que estén cansados de la vida, que sientan el alma pesada, dámela. Dámela y sígueme.
Porque seguirme no es peso, no es sufrimiento, es paz, es gozo'". Antes de ese momento, explicó, había intentado llenar ese vacío a través de distintas experiencias espirituales y terapéuticas, pero ninguna había respondido la pregunta que más lo atormentaba. "Ya había probado de todo. Todo lo que me digas: ceremonias, todas las religiones, todas las creencias, terapia, todo.
Lo que yo no tenía era propósito ni sentido de vida. Entendí que ya no soy ese niño y que soy un adulto que está sano y que todavía está en esta vida. Y que puedo construir la vida que quiero".
Actualmente, Luis Ernesto Franco está casado con Roza Franco, con quien formó una familia y tiene un hijo. ]]>
Información reportada originalmente por Quién. Leer la nota completa en la fuente original.




